18 abril, 2026

Los robos silenciosos… – Así nos vemos 

Edgar Prz 

Ahora les voy a contar que es lo que pasa en Bancomer, BBVA, tienes tu cuenta y te asaltan.

Les compartiré esta historia que a lo mejor les será común a muchos, es una práctica ya arraigada que tiene el banco. En los primeros días de enero tenía en mi cuenta un saldito para pagar predial y la renovación vehicular, a propósito lo había guardado. Mi sorpresa se dio el domingo 4, al checar mi saldo me habían realizado dos retiros sin tarjeta, uno por tres mil 500 pesos y el otro por cuatro mil, con una diferencia de un minuto. 

El primer retiro fue a las 11.42 y el otro a las 11.43, de los cuales nunca fui notificado por mi banca digital, cosa rara, ya que cuando recibes un depósito o cuando haces un retiro o pago, de inmediato te avisa. Quede perplejo, impávido, en…bronado, no acertaba que hacer, además era domingo. A quién culpar, a quién dirigirse, con quién quejarse. 

Empieza todo un drama para reportar el ilícito, localizar un número de teléfono e intentarlo varias ocasiones hasta que por fin dejas de ser atendido por la máquina y escuchas una voz femenina, le das todos los datos de la tarjeta, le explicas tu molestia, te recomienda seguir la queja, te da el número del reporte y que visites físicamente la sucursal para el cambio de tu plástico. Les comento que esta historia, la misma, me sucedió en septiembre con cuatro mil pesos, pasó igual: “retiro sin tarjeta”, nunca se resolvió. 

Al día siguiente voy al banco, me cambian el plástico y no saben qué decirme, simplemente que alguien entró a mi cuenta y me dio baje con los retiros, que si no los reconozco, por supuesto que no, le digo. Me recomienda estar tranquilo y pendiente del resolutivo. Después de 15 días de incertidumbre, regresé al banco a checar el resolutivo; me informan vía correo electrónico que se cumplieron todos los pasos y los retiros fueron realizados satisfactoriamente, por lo que mi petición de reembolso se desechaba. Así, con la frialdad, con las manos bajo la mesa, con esa desfachatez, me dieron báscula con mi dinero. Es un verdadero fraude bancario, uno está atado de manos ya que no se responsabilizan de nada y además te cobran un seguro contra movimientos no reconocidos. 

Las instituciones bancarias están haciendo robos en despoblado, están trabajando chueco, están desplumando gente; imagínese a las personas que tienen todos sus ahorros en sus cuentas y de momento les notifican que su saldo es cero. Se les va la vida con esas noticias, les producen un mayor padecimiento del que ya tenían. Hay otro tipo de robos, cuando el cuentahabiente retira determinada cantidad de dinero y al salir a la calle, a los pocos metros es asaltado. Surge la interrogante: ¿Quién sabía que había retirado una buena cantidad de dinero? ¿Será casualidad o lo estaban esperando? No, la gente está a merced de verdaderos gánsteres que operan en los bancos.

Se sienten protegidos por las autoridades y por ello, solo imagínese a cuántos desfalcan o despluman, como le sucedió a este Caballero Andante. ¿Quién o cuándo la autoridad pondrá orden? ¿De qué sirve mantener como pieza de porcelana a la Condusef? Habiendo tantas cosas por legislar, nuestros diputados y senadores están ausentes, solo piensan en su próximo ascenso político y que la gente se defienda como pueda… ¿Hasta cuándo?

Si usted también ha sido afectado, damnificado, algún conocido o miembro de su familia, hay que activarnos; ya basta de los abusos y de los robos silenciosos, ¿no lo cree usted?

P.D. A mis amables acreedores, les diré: mal empieza el año a quien despluman en enero.

Mejor seguiré caminando y cantando: “Quédate sentada donde estás hasta el final de la canción, como si nada. Piensa que a tu lado hay un control que puede malinterpretar ciertas miradas. Soy un cuentahabiente de ocasión y es la tercera vez que me despeinan…”

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