AGENCIAS
MÚNICH.- Un estudio realizado por el Instituto Max Planck para la Biología del Envejecimiento, en Alemania, logró extender la vida de ratones hasta en un 35% mediante una combinación de dos medicamentos: rapamicina, usada en trasplantes, y trametinib, empleado en el tratamiento de cáncer.
Durante la investigación, cientos de ratones recibieron uno o ambos fármacos y fueron observados durante el resto de sus vidas. Por separado, rapamicina aumentó la esperanza de vida entre 17 y 18%, mientras que trametinib lo hizo entre 7 y 16%. Sin embargo, al administrarlos juntos, los efectos se potenciaron: las hembras vivieron hasta un 34.9% más y los machos un 27.4%, en promedio.
Además de alargar la vida, el tratamiento mostró beneficios en la salud general de los ratones. Se redujo el crecimiento de tumores en el hígado y el bazo, y también la inflamación relacionada con la edad en órganos como el cerebro, riñones y músculos. Los roedores tratados se mantuvieron más activos en la vejez, con menor pérdida de peso y un declive más lento de la función cardíaca.
Aunque los resultados en ratones son prometedores, los científicos advierten que aún no se puede asegurar el mismo efecto en humanos. Linda Partridge, coautora del estudio, explicó que se necesitan más investigaciones para determinar si este enfoque puede aplicarse en personas y en qué casos sería beneficioso. Por ahora, el objetivo sería prolongar una vida saludable, más que alcanzar una longevidad extrema.

