Inmuebles clausurados por la FGE vuelven a operar; mujeres vuelven a ejercer la prostitución en las calles tras rescates recientes de víctimas de trata
SALVADOR CANTO
CANCÚN.- A pesar de los operativos emprendidos por la Fiscalía General del Estado (FGE) para combatir la trata de personas, las mujeres dedicadas a la prostitución regresaron a las calles de la Supermanzana 66, en Cancún, desafiando los sellos de clausura que colocaron las autoridades en casas de cita.
En un recorrido realizado por el equipo de investigación de El Despertador de Quintana Roo, se constató la presencia de mujeres en varios puntos clave de la zona. En la calle 22, que conecta la avenida Tulum con La Torcacita, varias casas mantienen los sellos de aseguramiento de la FGE, pero afuera de estos inmuebles ya se encuentran dispersadas al menos ocho mujeres que ejercen la prostitución.
De manera similar, en la calle 18 Poniente, en el tramo de La Torcacita hacia la avenida Tulum, se detectaron dos domicilios operando como casas de cita. Uno de ellos está ubicado junto a la terminal de autobuses “Acosta” y el otro a media cuadra. En estos puntos se contabilizaron alrededor de ocho mujeres más dedicadas a esta actividad.
Quintana Roo, junto con Ciudad de México, Baja California, Chihuahua y Guerrero, concentra más del 80% de los casos de prostitución con mujeres mexicanas y extranjeras, de acuerdo con informes de la Comisión Unidos Vs Trata, encabezada por Rosi Orozco.
El Despertador de Quintana Roo ha documentado en diversos reportajes la compleja realidad de la prostitución en Cancún, que incluye un drama humanitario derivado de la creciente migración hacia el estado, tanto de personas extranjeras como de mexicanos en búsqueda de mejores condiciones de vida.
Aunque existen leyes para atender y erradicar la trata de personas, los avances son mínimos.
Un ejemplo reciente ocurrió en mayo pasado, cuando la Fiscalía General del Estado, en coordinación con la Guardia Nacional, realizó un operativo en Cancún que permitió rescatar a 26 mujeres víctimas de trata en dos inmuebles de la Supermanzana 66, ubicados en la calle 22. La acción fue resultado de una denuncia anónima que señalaba el uso de estas propiedades como centros de prostitución, en los que incluso se detectaron menores de edad de entre 16 y 17 años.
La investigación reveló que las víctimas —21 mexicanas y 5 colombianas— eran explotadas en modalidad de prostitución ajena. Los servicios sexuales se ofrecían por 250 pesos, de los cuales una mujer encargada de recolectar el dinero cada dos días recibía una comisión de 70 pesos. Este esquema generaba aproximadamente 40 mil pesos semanales para quienes dirigían la operación.
Para concretar el rescate, las autoridades obtuvieron una orden de cateo emitida por un Juez de Control, que se ejecutó el 9 de mayo. Durante la diligencia, se colocaron sellos oficiales en los inmuebles y las víctimas fueron trasladadas a las instalaciones de la Fiscalía para recibir atención y realizar los trámites correspondientes.
A pesar de estas acciones, la presencia constante de mujeres en las calles y la reactivación de casas de cita clausuradas evidencia la limitada efectividad de los operativos y una posible burla a las autoridades que deberían garantizar la seguridad y protección de las víctimas.
















