MÉXICO.- El aumento de impuestos y la imposición de nuevos aranceles se perfilan como factores que podrían complicar el control de la inflación en México durante 2026, según estimaciones de analistas financieros. El incremento al IEPS en bebidas azucaradas y los gravámenes a productos importados desde Asia añadirán presiones a los precios en un contexto de desaceleración económica.
Especialistas prevén que el Banco de México actuará con cautela y sólo realizará dos recortes adicionales a la tasa de interés el próximo año, lo que llevaría el referencial a 6.5%. Esta postura responde a la persistencia de la inflación, que aún no muestra una trayectoria clara hacia la meta de 3%.
Al interior de la Junta de Gobierno, el subgobernador Jonathan Heath ha advertido que reducir la tasa mientras los precios siguen elevados implica riesgos. Otros integrantes confían en que un menor crecimiento y la fortaleza del peso ayuden a contener las presiones inflacionarias, aunque el consenso del mercado apunta a que la inflación cerrará 2026 por arriba de 4%.
Banamex estima una inflación de 4.3% al cierre del presente año y de 4.2% en 2026. Para enero, el mayor impacto provendría del ajuste al IEPS en refrescos, que aportaría 47,600 millones de pesos, además de 102,900 millones por impuestos a las importaciones.
Analistas advierten que el aumento de 13% al salario mínimo presionará los precios de servicios como turismo y restaurantes. El comportamiento del tipo de cambio será para amortiguar presiones. (Con información de Expansión)

