MÉXICO.- El subsidio aplicado para contener el alza en los precios de combustibles representa un costo de 5,000 millones de pesos semanales para la hacienda pública, informó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien advirtió irregularidades en estaciones que venden diésel por encima del precio acordado.
La mandataria señaló que, pese al apoyo fiscal, algunos expendios elevan el costo del combustible. “No puede ser que los gasolineros se pasen de lanza y aumenten el precio cuando se les está apoyando”, declaró, al referirse a casos donde el diésel supera hasta en seis pesos el límite fijado.
El acuerdo voluntario establece un tope cercano a 28.30 pesos por litro, aunque registros oficiales muestran precios de hasta 34.74 pesos en algunas estaciones. También se detectaron niveles superiores en entidades como Nuevo León, Ciudad de México y Jalisco.
Sheinbaum indicó que la Procuraduría Federal del Consumidor intensificará inspecciones y aplicará sanciones a quienes incumplan. Añadió que se retomará la colocación de avisos visibles para advertir a los consumidores sobre prácticas indebidas.
El subsidio, aplicado a través del impuesto especial sobre producción y servicios, ha reducido el precio de la gasolina magna por debajo de 24 pesos por litro, cuando, según estimaciones oficiales, podría ubicarse en torno a 33 pesos sin este apoyo.
No obstante, la presidenta precisó que existe una compensación parcial de 3,000 millones de pesos semanales hacia Petróleos Mexicanos, lo que reduce el impacto fiscal neto a cerca de 2,000 millones.
El incremento internacional de los energéticos, asociado a tensiones en Medio Oriente, ha presionado los precios, afectando sectores como transporte y agricultura. (Con información de La Jornada)

