AGENCIAS
PARÍS.- Un sistema fundamental para el equilibrio climático del planeta podría estar perdiendo fuerza a mayor velocidad de lo previsto. Se trata de la Circulación Meridional de Vuelco del Atlántico, una red de corrientes que actúa como una “cinta transportadora” gigante, moviendo calor desde los trópicos hacia el Atlántico Norte.
Un nuevo estudio publicado en la revista Science Advances sugiere que este sistema podría debilitarse hasta en un 51 % hacia finales de siglo, una cifra considerablemente mayor que las estimaciones anteriores, que rondaban el 30 %. Este cambio implica que el deterioro podría ser hasta 60 % más intenso de lo calculado en modelos previos.
La AMOC no es un fenómeno menor. Su funcionamiento influye directamente en el clima global, los patrones de lluvia y el nivel del mar. Cuando el agua cálida viaja hacia el norte, se enfría, se hunde y regresa hacia el sur en las profundidades, manteniendo en equilibrio el sistema oceánico.
El debilitamiento de este mecanismo está vinculado al calentamiento global. El aumento de temperaturas y la entrada de agua dulce —procedente del deshielo— alteran la salinidad del océano, lo que dificulta el proceso de hundimiento del agua fría, clave para mantener el flujo.
Los investigadores utilizaron una combinación de datos reales y modelos climáticos avanzados para afinar sus predicciones. A diferencia de estudios anteriores, integraron múltiples variables, como temperatura y salinidad, lo que permitió obtener una estimación más precisa.
Las posibles consecuencias son significativas. Un colapso o debilitamiento extremo podría provocar inviernos más severos en Europa, elevar el nivel del mar en la costa este de Estados Unidos y alterar los patrones de lluvia en África, con riesgo de sequías prolongadas.
Aunque los científicos no aseguran un colapso inmediato, advierten que el sistema podría estar más cerca de un punto crítico de lo que se pensaba. Este hallazgo refuerza la importancia de comprender mejor los cambios en los océanos, ya que su comportamiento afecta directamente al clima que experimentamos en tierra.


