A un año de la desaparición de dos personas en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, sus familiares continúan la búsqueda con el mismo dolor, pero también con la misma determinación: encontrarlos y tener un cierre que les permita seguir adelante.
“Hoy somos nosotros quienes buscamos, mañana podría ser cualquiera”, expresan con voz quebrada pero firme los seres queridos de las víctimas, cuyos rostros hoy se comparten nuevamente en redes sociales, calles y espacios públicos, como un grito de esperanza ante el silencio que deja la ausencia.
En medio de la crisis de desapariciones que vive México y también el estado de Quintana Roo, las familias hacen un llamado urgente a la sociedad de la zona maya: “Ayúdenos con cualquier información que permita localizar a nuestros familiares. No buscamos culpables, solo queremos respuestas”.
La búsqueda no se ha detenido en este tiempo. Pese a la lentitud institucional, los allegados han recurrido a redes de apoyo ciudadano, colectivos de búsqueda y brigadas independientes. Su lucha representa la de miles en el país, que enfrentan la incertidumbre sin descanso.

