BACALAR.- El Colectivo Cuerpos de Agua y Cumbre de Paz ha emitido una alerta sobre los graves impactos ambientales que las obras del Tren Maya están generando en el Estero de Chac, ubicado en Bacalar. De acuerdo con el colectivo, el ecosistema de la zona, conocido por sus aguas de tonalidad azul y su biodiversidad, está en peligro debido a la alteración del flujo natural del agua provocada por el proyecto ferroviario.
A través de material audiovisual, fotográfico y con el respaldo de expertos, el colectivo ha demostrado que la construcción ha limitado el curso del agua en el estero, lo que ha resultado en la pérdida de su característico color azul y en el desvío de los torrentes hacia otros cauces. Esta situación, según denunció Fernanda Coatl, miembro del colectivo, contribuyó a las inundaciones registradas en julio pasado, las cuales afectaron a 50 familias, quienes vieron su patrimonio destruido.
Coatl también subrayó que las obras han provocado el relleno de manglares en una zona naturalmente inundable, especialmente durante la temporada de lluvias, lo que agrava aún más el daño ecológico. Además, las colonias de estromatolitos, organismos clave para mantener el color azul de las aguas de Bacalar, ya han sido impactadas negativamente.
La activista advirtió que las vías del Tren Maya, particularmente en su tramo 7, están funcionando como una barrera para el flujo de agua en la selva de Bacalar, lo que podría afectar directamente los atractivos naturales que el gobierno federal promueve a través de este proyecto. “No habrá bellezas naturales que ver si se sigue dañando el entorno”, concluyó Coatl, al advertir sobre las posibles consecuencias de no atender esta problemática.

