GUATEMALA.- Un hallazgo inesperado en una pieza dental prehispánica ha revelado una posible práctica médica avanzada entre los antiguos mayas: el uso de jade como material para tratar un diente.
El descubrimiento surgió tras analizar una muela conservada en el Museo Popol Vuh, donde los investigadores detectaron una pequeña piedra verde perfectamente incrustada en la superficie del molar. Los estudios confirmaron que se trata de jadeíta, uno de los materiales más valiosos en la cultura maya.
A diferencia de otras modificaciones dentales conocidas en esta civilización, que se realizaban en dientes visibles con fines estéticos o simbólicos, esta incrustación se encuentra en una muela posterior, invisible al hablar o sonreír. Este detalle ha llevado a los especialistas a pensar que su función podría haber sido terapéutica y no decorativa.
Mediante técnicas de imagen avanzadas, los científicos observaron señales de que el diente fue intervenido mientras la persona estaba viva. El tejido interno mostró reacciones propias de un organismo que responde a un procedimiento, lo que descarta que se trate de una intervención posterior a la muerte.
Una de las hipótesis más aceptadas es que los mayas pudieron haber eliminado tejido dañado, como una caries, y luego sellado la cavidad con jade, posiblemente fijado con resinas naturales con propiedades medicinales.
Sin embargo, el significado exacto sigue abierto a debate. En la cosmovisión maya, el jade simbolizaba vida, regeneración y poder, por lo que también podría haber tenido un valor ritual más íntimo.
Este hallazgo amplía el conocimiento sobre la medicina prehispánica y sugiere que los mayas desarrollaron técnicas dentales más sofisticadas de lo que se pensaba. (Con información de Muy Interesante)

