AGENCIAS
WASHINGTON.- Una terapia genética usada contra algunos tipos de cáncer podría abrir un nuevo camino en la lucha contra el VIH. Científicos estadounidenses lograron que dos pacientes mantuvieran el virus bajo control durante meses, e incluso años, sin necesidad de tomar medicamentos antirretrovirales diarios.
La técnica utiliza células inmunitarias modificadas genéticamente, conocidas como CAR-T. Primero, los médicos extraen linfocitos T de la sangre del paciente y luego los “reprograman” en laboratorio para que reconozcan y ataquen células infectadas con VIH. Después, esas células son devueltas al organismo.
Los resultados iniciales fueron presentados en una reunión de la Sociedad Americana de Terapia Génica y Celular, en Boston. En uno de los casos, el virus permaneció controlado durante casi dos años; en otro, durante cerca de un año.
El VIH tiene la capacidad de esconderse en “reservorios” dentro del cuerpo y reaparecer rápidamente cuando se suspende el tratamiento convencional. Por eso, aunque los medicamentos actuales permiten llevar una vida relativamente normal, millones de personas dependen de ellos de forma permanente.
La nueva estrategia busca algo distinto: entrenar al propio sistema inmunitario para mantener al virus a raya. Para lograrlo, las células CAR-T fueron diseñadas con una doble función: detectar células infectadas y protegerse ellas mismas del VIH para sobrevivir más tiempo dentro del cuerpo.
Los investigadores explicaron que los mejores resultados se observaron en pacientes que comenzaron su tratamiento contra el VIH poco después de haberse infectado, cuando el virus aún no había formado grandes reservorios.
Aunque el estudio todavía es pequeño y se necesitan más pruebas para confirmar su eficacia, especialistas consideran que esta terapia representa una de las líneas de investigación más prometedoras hacia una posible cura funcional del VIH.

