AGENCIAS
LONDRES.- Un análisis reciente ha puesto de relieve cómo ciertos hábitos alimenticios influyen directamente en la salud capilar y en la pérdida del cabello. El estudio, publicado en la revista Nutrition and Health y recopilado por News Medical, evaluó la evidencia de 17 investigaciones previas sobre dieta y alopecia.
Los resultados mostraron que la vitamina D cumple un papel determinante: niveles bajos de este nutriente se asocian con mayor gravedad en la caída del cabello, lo que refuerza la importancia de mantener un equilibrio adecuado de micronutrientes en la dieta. Asimismo, se identificó una relación entre el consumo excesivo de bebidas azucaradas y la pérdida capilar, especialmente en hombres. Beber más de 3.500 mililitros por semana de refrescos u otras bebidas con azúcar añadida se vinculó con un riesgo más alto de alopecia.
El estudio también señaló efectos positivos en otros compuestos. Los extractos de té verde, por ejemplo, mostraron beneficios potenciales en ensayos clínicos al reducir la caída capilar cuando se administraron en suplementos. Sin embargo, no todos los nutrientes ejercen un efecto positivo lineal: una investigación japonesa evidenció que un exceso de vitamina A, en forma de retinol, puede asociarse con casos de alopecia areata, un trastorno caracterizado por pérdida localizada del cabello en pequeñas áreas circulares.
Por otro lado, la investigación realizada en China con 155 mujeres demostró que los suplementos de hierro están relacionados con un mejor crecimiento capilar, lo que subraya el papel clave de este mineral en la salud del cabello.
Los autores concluyen que la relación entre nutrición y salud capilar es compleja y depende tanto del tipo de nutriente como de la cantidad ingerida.

