Harold Amábilis
CALKINÍ.- La cancha techada del barrio de Fátima se transformó en el corazón palpitante de una de las celebraciones más arraigadas de la región. En el marco del 74 aniversario de la feria local, decenas de parejas se congregaron para participar en la tradicional vaquería, una expresión popular que desde la época colonial ha acompañado las faenas ganaderas y que hoy se mantiene viva como símbolo del mestizaje peninsular.
La velada comenzó con la entrada protocolaria de los grupos jaraneros provenientes de múltiples comunidades del Campeche y el vecino estado de Yucatán. Al son de los timbales y las trompetas de la Orquesta Jaranera Nueva Generación, los asistentes llenaron el recinto de la colonia Fátima, donde se respiraba un ambiente de verbena popular: niños correteando entre las sillas, abuelos acomodados a un costado de la pista, antojitos regionales humeando en los puestos y el estallido ocasional de cohetes que anunciaban el júbilo.
El alcalde Milton Millán Atoche, acompañado por su esposa Guadalupe González Canto —presidenta del Sistema DIF Municipal—, junto con la presidenta municipal de Campeche, Biby Karen Rabelo de la Torre, miembros del Comité de la Feria, regidores y directores municipales, encabezaron el acto inaugural. Las autoridades locales se sumaron al recorrido inicial, en el que la música de la charanga guio a los primeros jaraneros hacia el centro de la cancha.
La celebración, dedicada a la Virgen de Fátima, patrona del barrio que da nombre a la colonia, inició formalmente con la interpretación de los tradicionales “aires yucatecos”. Los bailarines, ataviados con ternos de vistosos bordados y guayaberas blancas, mostraron la destreza del zapateado tanto en compás de 3 por 4 como de 6 por 8. Sobre la pista, las parejas ejecutaron piezas como “El torito”, “Chinito Ko Koi” y “Las canastas de Halachó”, manteniendo el ritmo hasta altas horas de la madrugada.
El bastonero Julio Ortiz, conocido como la voz autorizada de la noche, fungió como director de la noche acomodando a los grupos y marcando los momentos clave del baile. Durante un receso de la orquesta, los asistentes lanzaron bombas: versos cortos de picardía y galantería que arrancaron aplausos y risas entre el público.
El concurso de jarana premió a las parejas más destacadas en dos categorías. En la rama juvenil, el primer lugar fue para Gelmi Canul y Miguel Canul; el segundo puesto correspondió a Frida Canul y Rodrigo Tuz; y el tercero se otorgó a Daniela López y Andrés Colli. En la categoría infantil, los ganadores fueron Arlet Chablé y Elías Chan (primer lugar), Karla Hernández y Erik Ávila (segundo lugar), así como Brayan May y Ximena Herrera (tercer lugar).
El jurado estuvo integrado por Didier Chan, Carlos Pat, Guadalupe Cámara y Diana Chan, quienes evaluaron la autenticidad del vestuario, la precisión del zapateado, el entusiasmo de los participantes y la creatividad en los movimientos.













