29 mayo, 2026

La capital de Quintana Roo permanece en una situación de estancamiento y deterioro, pese a su riqueza histórica, turística y cultural, en medio de una grave crisis ambiental generada por su basurero a cielo abierto, desatendida por un gobierno municipal indolente

SALVADOR CANTO / EQUIPO DE INVESTIGACIÓN DE EL DESPERTADOR DE QUINTANA ROO

Pese al desarrollo prometido por sus autoridades municipales a lo largo de los años, Chetumal, la capital de Quintana Roo, padece un evidente abandono en materia de infraestructura y servicios públicos. En la última década estas deficiencias se han hecho más evidentes, mientras la ciudad acumula una carga de proyectos incumplidos y otros que no logran despegar, sumiéndola en un deterioro que preocupa a sus habitantes.

Uno de los problemas más graves es su descontrolado basurero a cielo abierto, el cual representa una seria amenaza ambiental, que por años ha transgredido la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003 relativa a la disposición final de residuos sólidos urbanos y su manejo especial. Los desechos se acumulan sin un manejo adecuado, contaminando el suelo y el agua, lo que no solo afecta el equilibrio ecológico de la región, sino que también pone en riesgo la salud de la población. Esta situación persiste ante la indiferencia del gobierno municipal, encabezado por Yensunni Martínez Hernández.

Imágenes captadas por el Despertadrón durante un recorrido del Equipo de Investigación de El Despertador de Quintana Roo evidencian el grave ecocidio que ocurre en ese basurero, ubicado a escasos 500 metros del fraccionamiento Las Américas y cerca de la laguna de Calderitas.

La falta de servicios públicos es otro golpe a la calidad de vida de los chetumaleños. Calles en mal estado, alumbrado deficiente y una recolección de basura irregular reflejan el descuido de sus autoridades.

default

Además, el llamado “Barrio Mágico” ejemplifica la parálisis en los proyectos turísticos. Su imagen de estancamiento contradice la visión de crecimiento prometida, ya que lo que se anunció como una iniciativa para revitalizar la zona y fomentar la economía local luce detenido, sin infraestructura, actividades ni inversiones adicionales que lo respalden.

De la misma forma, el bulevar Bahía, uno de los emblemas de la ciudad, muestra signos de abandono, con áreas descuidadas, falta de mantenimiento y la ausencia de proyectos de revitalización.

En la misma zona han desaparecido placas conmemorativas e íconos de sucesos históricos, como la “casa voladora”, que carece de cualquier señalización y permanece cerrada; la madera incrustada en un poste por las rachas del huracán Janet en 1955, los cañones de bronce originales ubicados en el bulevar, algunos elementos del Monumento al Renacimiento y los caimanes labrados por Rómulo Rozo en la fuente central que daba nombre al parque Los Caimanes; todas ellas, pérdidas silenciosas que exhiben la desatención por la preservación del patrimonio cultural, afectando la memoria colectiva.

Por otro lado, los ecosistemas de la región no escapan a la amenaza del descuido. La laguna Milagros y el Estero de Chac están en riesgo debido a la contaminación y al crecimiento desordenado. Estas joyas naturales, que deberían estar protegidas, enfrentan un peligro inminente ante la falta de políticas ambientales efectivas.

Chetumal sigue esperando soluciones concretas y un compromiso real por parte de sus autoridades. Entre promesas y abandono, la capital de Quintana Roo se debate entre el potencial de su riqueza natural y cultural y la urgencia de atender los problemas que afectan su desarrollo y bienestar.

Ecocidio en el basurero de Chetumal 

El relleno sanitario de Othón P. Blanco, que recibe diariamente más de mil toneladas de desechos sin control, se ha convertido en un tiradero a cielo abierto que, además de incumplir con la Norma Oficial Mexicana NOM-083-SEMARNAT-2003 en materia de protección ambiental, representa un grave foco de infección y un riesgo para la salud pública. A escasos 500 metros del fraccionamiento Las Américas III, más de una docena de pepenadores trabajan en contacto directo con los desperdicios sin las debidas medidas de seguridad.

El Equipo de Investigación de El Despertador de Quintana Roo acudió al basurero, que ocupa alrededor de 60 hectáreas cedidas por el ejido Calderitas. Ahí se constató el descontrol total en el manejo de los residuos sólidos, con todo tipo de desechos depositados sin regulación, incluso por camionetas particulares y hasta patrullas policiacas.

Una mujer que vigilaba el acceso principal, quien se identificó como policía, reveló: “Todo es una porquería, no hay control ni orden. Todo el mundo viene a tirar basura, llantas, escombros, ramas y desechos de podas, y la ponen en donde pueden porque nadie supervisa, yo solo estoy cuidando por si se incendia como ha ocurrido en otras ocasiones. Ojalá pongas en el reportaje que ni siquiera baño tenemos en lo que se supone es la caseta”.

Según la vigilante, la recolección de basura está a cargo de Servicios Públicos Municipales, dirigido por Luis Mario Ramírez Campos, ya que la empresa Intrasiso S.A. de C.V., que tenía la concesión del vertedero, dejó de operarlo hace dos años.

Las imágenes captadas por el Despertadrón y el Equipo de Investigación muestran la gravedad de la contaminación en la zona, con escurrimientos de lixiviados hacia el manto freático, debido a la carencia de geomembranas que contengan los líquidos nocivos producidos por la descomposición de la materia orgánica, conectando con la bahía de Chetumal y contaminando colonias populares y la comunidad de Calderitas. Esto demuestra que, para las autoridades municipales, el problema ha dejado de ser una prioridad.

Además, se observó a decenas de pepenadores hurgando entre las toneladas de basura desparramada sin control sobre el predio, expuestos a fauna nociva como zopilotes y roedores, lo que representa un grave riesgo para su salud y la de sus familias.

De acuerdo con el secretario general del Ayuntamiento de Othón P. Blanco, Luis Gamero Barranco, la actual administración no cuenta con recursos ni alternativas para reubicar este basurero a cielo abierto, cuya proximidad pone en riesgo a fraccionamientos cercanos como Las Américas I, II y III, así como El Edén y Flamingo.

Yensunni Martínez, omisa ante el grave problema de la basura

Partícipe del gobierno municipal desde su gestión como síndica durante la administración 2018-2021, que inició Hernán Pastrana (fallecido en 2019) y concluyó Otoniel Segovia, Yensunni Idalia Martínez Hernández, actual alcaldesa de Othón P. Blanco en su segundo periodo al frente del ayuntamiento, tras haber sido reelecta en los comicios de 2024, conoce a la perfección la problemática del basurero municipal. 

Su conocimiento del tema se debe a que, como síndica municipal, estuvo al frente de un proceso jurídico que derivó en la Controversia Constitucional 78/2020, originada por una serie de juicios de amparo, entre ellos el 306/2019, interpuesto ante el Juzgado Sexto de Distrito por la señora Julieta Guadalupe Rodríguez Martínez, en representación de sus hijos menores, residentes del fraccionamiento Las Américas III, quien en su argumentación denunció que la proximidad del basurero ponía en riesgo la salud y el medio ambiente de los habitantes de la zona.

default

En 2020, la Procuraduría de Protección al Ambiente (PPA) del gobierno estatal impuso al Ayuntamiento de Othón P. Blanco una multa superior a los tres millones de pesos por violaciones a las leyes ambientales. La sanción nunca se pagó y fue Yensunni Martínez quien atendió el caso, además de liderar una serie de demandas contra la empresa Intrasiso S.A. de C.V., que obtuvo la concesión de la operación del basurero en 2018, último año de la administración del panista Luis Alfonso Torres Llanes (2016-2018).

En septiembre de 2022, ya como presidenta municipal, Martínez Hernández presentó ante el Cabildo la revisión de la concesión y se determinó la suspensión del permiso otorgado a la empresa. Aunque Intrasiso dejó de prestar el servicio de recolección y administración del basurero, mantiene un litigio judicial que sigue sin resolverse. En pleno 2025, Chetumal continúa atrapado en el caos de un basurero colapsado, altamente contaminante y generador de un grave ecocidio.

Barrio Mágico, un proyecto estancado

El proyecto del Barrio Mágico de Chetumal ofrecía integrar un atractivo turístico que impulsaría la identidad y el desarrollo de la ciudad. Sin embargo, hasta la fecha, no ha avanzado más allá de unos murales intrascendentes pintados en algunas fachadas, dejando en evidencia la falta de compromiso y seguimiento por parte de las autoridades de turismo.

Así, lo que se anunció en noviembre del 2022 como una iniciativa para revitalizar la zona y fomentar la economía local, hoy luce estancado, sin infraestructura, actividades o inversiones adicionales que lo respalden. La ausencia de acciones concretas demuestra una preocupante indiferencia hacia el potencial turístico de Chetumal, desperdiciando una oportunidad para generar empleo y fortalecer el patrimonio cultural de la región.

De hecho, por sus fortalezas turísticas y culturales, la capital de Quintana Roo debería ser considerada más que un Barrio Mágico, que no es más que un programa secundario establecido por el gobierno federal en 2022 ante la imposición de una regla que excluye a las ciudades capitales de la designación como Pueblos Mágicos, pese su incomparable patrimonio cultural que la distingue como la Cuna del Mestizaje y poseedora de rica historia y tradiciones únicas.

El Equipo de Investigación de El Despertador de Quintana Roo hizo un recorrido por la zona del llamado “Barrio Mágico” para evaluar los avances del proyecto, a poco más de dos años de que se anunció, pero únicamente siguen pintados algunos murales de pequeñas dimensiones y escaso atractivo artístico.

Se recurrió a Fabián Gaspar Herrera Manzanilla, cronista de la ciudad que había sido una voz oficial del proyecto, pero rehusó hacer declaraciones, argumentando que ahora el único autorizado para hablar del tema es el secretario estatal de Turismo, Bernardo Cueto Riestra.

“Ya no estoy autorizado para hablar del tema, ahora todo lo lleva el titular de la Secretaría de Turismo, eso me dijeron y lo último que declaré fue lo que les dije a ustedes el año pasado”, afirmó. En febrero de 2024, en entrevista con este medio, Herrera Manzanilla había señalado que el Barrio Mágico era un proyecto a largo plazo.

Al insistirle sobre su opinión personal respecto al avance del proyecto, se limitó a sonreír y señalar que no lo había. “De verdad, todo el tema lo lleva el secretario de turismo, yo ya no puedo hablar del proyecto”, insistió.

Recientemente, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en la zona centro-sur del estado, Amir Padilla Espadas, criticó la designación de Barrio Mágico, señalando que la Secretaría de Turismo “le volvió a dar atole con el dedo” a la capital de Quintana Roo.

Si las autoridades no retoman este proyecto con seriedad, el Barrio Mágico de Chetumal quedará como un intento fallido más, en lugar de convertirse en el destino vibrante que los ciudadanos y visitantes esperaban.

Continúa la pérdida silenciosa de la historia de Chetumal

En la capital de Quintana Roo, la historia se desvanece silenciosamente con la pérdida y el olvido de placas conmemorativas e íconos de sucesos históricos que en su momento fueron referencias obligadas para habitantes y visitantes. Monumentos, reliquias y vestigios del pasado parecen condenados a la invisibilidad debido al paso del tiempo y la falta de conservación.

Uno de los ejemplos más notorios es la emblemática “casa voladora”, ubicada en la calzada Veracruz esquina con 22 de Enero, sitio de gran valor histórico que, a pesar de su importancia, permanece sin señalización informativa y, además, cerrado al público. Se habla de que la fuerza de los vientos del huracán Janet, en septiembre de 1955, provocó que fuese arrancada desde los cimientos con 25 personas en su interior, elevada por los aires y depositada en su ubicación actual. Sin embargo, hoy se encuentra relegada al conocimiento de unos pocos que aún recuerdan su historia. 

Otro vestigio significativo es la réplica de un poste de energía eléctrica que fue atravesado por un trozo de madera, que se ubica en las inmediaciones de la Explanada de la Bandera como otro testimonio de la devastación causada por el huracán Janet. Más que un simple objeto, es una evidencia tangible de la fuerza de la naturaleza y la resiliencia de la comunidad. Sin embargo, su existencia es cada vez menos reconocida y valorada e incluso en la actualidad la madera incrustada ha desaparecido, sin que se haya dicho algo al respecto.

Tampoco se ha sabido el destino de los dos cañones de bronce que fueron robados hace más de diez años de la Bahía de Chetumal, a la altura de la explanada de la bandera, aunque las autoridades municipales en aquel entonces ofrecieron una investigación “a fondo”. Las piezas históricas fueron sustituidas por réplicas de fibra de vidrio; sin embargo, al igual que otros casos de elementos icónicos que deberían ser motivo de orgullo y conservación, como algunas figuras del monumento al Renacimiento sobre el Bulevar Bahía y los icónicos caimanes en la fuente que daban nombre al parque ubicado en la avenida Miguel Hidalgo, han desaparecido al paso de los años, borrándose de la memoria colectiva con total impunidad.

El descuido de estos elementos históricos no solo borra el rastro físico del pasado, sino que también erosiona la identidad y el sentido de pertenencia de la comunidad. Es urgente generar conciencia sobre la importancia de preservar y destacar estos vestigios antes de que se pierdan definitivamente en la indiferencia.

Bulevar Bahía de Chetumal: historia y abandono

El Bulevar Bahía de Chetumal es uno de los espacios más emblemáticos de la ciudad, con un alto valor histórico y turístico. A lo largo de los años, ha sido un punto de encuentro para locales y visitantes, ofreciendo vistas espectaculares de la bahía y una conexión directa con la identidad de la capital quintanarroense.

Sin embargo, a pesar de su importancia, el bulevar ha sido víctima del abandono por parte de las autoridades municipales. La falta de mantenimiento en banquetas, el alumbrado deficiente, las áreas verdes descuidadas y el mobiliario urbano deteriorado han afectado su imagen y funcionalidad. Lo que debería ser un atractivo turístico y un orgullo para los chetumaleños, hoy refleja indiferencia y desinterés gubernamental.

El Bulevar Bahía requiere atención urgente para recuperar su esplendor. Es responsabilidad de las autoridades garantizar su conservación y mejoramiento, no solo como un espacio recreativo, sino como un símbolo de la ciudad que debe ser preservado.

Estero de Chac y Laguna Milagros, bajo riesgo constante

default

El Estero de Chac y la Laguna Milagros son dos de los vasos captadores de agua más importantes de la zona sur, desempeñando un papel crucial en el equilibrio ecológico y el abastecimiento hídrico. Sin embargo, ambos cuerpos de agua enfrentan serios riesgos que amenazan su conservación y funcionalidad.

default

Entre los principales factores que los afectan se encuentran la contaminación por desechos sólidos y aguas residuales, la deforestación de su entorno, el crecimiento urbano descontrolado y el uso excesivo de sus recursos naturales. Estos problemas han provocado la degradación progresiva de sus ecosistemas, poniendo en peligro la flora y fauna que dependen de ellos.

Si el deterioro de estos vasos captadores continúa o se agrava, las consecuencias podrían ser devastadoras. Se alteraría el ciclo natural de recarga de los mantos acuíferos, afectando la disponibilidad de agua para las comunidades cercanas. Además, la pérdida de biodiversidad y el deterioro del equilibrio ecológico generarían un impacto irreversible en el medio ambiente.

Es fundamental que las autoridades implementen medidas urgentes de protección y restauración para evitar que el Estero de Chac y la Laguna Milagros, que conectan la Laguna de Bacalar con el Río Hondo, lleguen a un punto de no retorno.

Recientemente, el presidente de la Asociación de Hoteles del Centro y Sur de Quintana Roo, Raúl Andrade Angulo, reconoció que el cambio en la tonalidad del agua registrado en el Estero de Chac podría deberse, como en años anteriores, a lluvias atípicas. Sin embargo, no descartó que las obras del Tren Maya también estén afectando este ecosistema.

Cabe recordar que Guillermo D’Christy, ambientalista y consultor en calidad del agua, ha señalado que el cambio de color observado en varios momentos en el Estero de Chac podría ser una señal de alarma que impacta no solo este canal, sino también la icónica Laguna de Bacalar.

Penumbras en calles y avenidas de Chetumal

Mientras el gobierno municipal de Othón P. Blanco no resuelve el litigio con la empresa Avances Lumínicos, que durante la administración de Andrés Ruiz Morcillo (2008-2011) obtuvo una concesión para la instalación de luminarias LED en la ciudad, la alcaldesa tampoco ha asumido su responsabilidad de atender la falta de alumbrado en varias calles y avenidas de Chetumal.

El contrato con Avances Lumínicos, firmado en 2011, contemplaba la instalación de 25 mil lámparas LED en la ciudad, con una inversión de 168 millones de pesos por parte de la empresa y un pago de 728 millones de pesos del Ayuntamiento en un plazo de 15 años.

Sin embargo, a menos de dos años de la culminación del acuerdo, las fallas persisten y el gobierno municipal no cuenta con un plan concreto para solucionar el problema del alumbrado público en la ciudad.

Para que la capital de Quintana Roo recupere su esplendor y solucione problemáticas clave como el manejo del basurero municipal, el desarrollo del Barrio Mágico, la mejora de los servicios públicos y el fortalecimiento de la infraestructura es necesario un enfoque integral que involucre diversos actores y estrategias.

* Gestión eficiente de residuos sólidos: Se requiere un plan de saneamiento y clausura del basurero municipal, acompañado de una estrategia de reubicación y construcción de un nuevo sitio de disposición final con tecnología moderna. La implementación de programas de reciclaje, recolección eficiente y concienciación ciudadana son esenciales.

* Revitalización del Barrio Mágico: Es fundamental establecer incentivos para la conservación del patrimonio cultural y arquitectónico, además de fomentar la inversión en proyectos turísticos y comerciales que potencien la identidad local. La participación de la comunidad en estas iniciativas es clave para su éxito.

* Mejora de los servicios públicos: Se debe fortalecer la infraestructura de agua potable, drenaje, alumbrado y recolección de basura mediante una administración eficiente y la asignación transparente de recursos. La implementación de tecnología en la gestión de servicios puede optimizar su funcionamiento.

* Mayor infraestructura y desarrollo urbano: Es necesario fomentar la inversión pública y privada en proyectos de infraestructura, desde carreteras y transporte hasta espacios públicos y equipamiento urbano. La planeación sostenible y ordenada garantizará un crecimiento equilibrado y funcional de la ciudad.

* Participación ciudadana y gobernanza eficaz: La recuperación del esplendor de la capital no puede lograrse sin la colaboración activa de la ciudadanía, el sector privado y las autoridades. El diálogo abierto, la transparencia en la toma de decisiones y la rendición de cuentas serán pilares fundamentales para el desarrollo sostenible de la ciudad.

Con un plan de acción bien estructurado y la voluntad de todos los sectores involucrados, la capital de Quintana Roo puede volver a ser un referente de crecimiento, bienestar y calidad de vida.

***** 

Las deudas del gobierno con Chetumal

*El gobierno municipal de Othón P. Blanco mantiene una completa inoperatividad al no implementar acciones que contribuyan a los esfuerzos del gobierno del estado.

*Los años pasan y los problemas siguen siendo los mismos, aunque ahora mucho más graves debido a la indiferencia de los gobiernos locales.

*A pesar de ser la capital del estado, Chetumal carece de infraestructura esencial, pues no cuenta con un hospital psiquiátrico, un hospital especializado en el tratamiento del cáncer ni una vía alterna a la única salida existente.

*Asimismo, la ciudad no dispone de un rastro y, a pesar de la presencia de casas de madera, no cuenta con hidrantes para casos de incendio. Además, cada vez que llueve, las calles se inundan. Es, además, a decir del nuevo titular del Imoveqroo, Rafael Hernández Kotasek, la única capital del país que no tiene un sistema de transporte urbano.

*Otro problema es el continuo arrendamiento de decenas de casas para el funcionamiento de oficinas gubernamentales, en lugar de invertir en la construcción de un edificio que albergue estas dependencias y optimice la atención a los ciudadanos.

*Durante años, los gobernantes han propuesto proyectos poco viables, como la plataforma de cohetes en plena bahía de Chetumal anunciada en 2010, durante el gobierno de Félix González Canto; en aquel entonces el subsecretario de Promoción Económica, Francisco Armand Pimentel, aseguró que sería construida por la Agencia Espacial Mexicana (Aexa) en un lapso inferior a 36 meses. Años después, en 2016, el secretario de Planeación y Desarrollo, José Alberto Alonso Ovando, afirmaba que ese mismo año comenzaría la construcción de la plataforma, que jamás se concretó.

*Tampoco llegó a concretarse el traslado de la Secretaría de Turismo federal, pospuesta con distintas excusas a lo largo del sexenio anterior por su titular, Miguel Torruco Marqués, hasta que en vísperas de cerrar la administración de Andrés Manuel López Obrador, terminó por admitir que no se llevaría a cabo.

***** 

PRESIDENTES MUNICIPALES DE OTHÓN P. BLANCO (1990-2025)

(1990 – 1993):  Rosario Ortiz Yeladaqui

(1993 – 1995):  Diego Rojas Zapata

(1995 – 1996):  Felipe Barquet Armenteros

(1996 – 1998):  Enrique Alonso Alcocer

(1998 – 1999):  Francisco Javier Díaz Carvajal

(1999 – 2000):  Eduardo Ovando Martínez

(2000 – 2002):  Moisés Pacheco Briceño

(2002 – 2005):  Eduardo Espinosa Abuxapqui

(2005 – 2008):  Cora Amalia Castilla Madrid

(2008 – 2011):  Andrés Ruiz Morcillo

(2011 – 2013):  Carlos Mario Villanueva Tenorio

(2013 – 2016):  Eduardo Espinosa Abuxapqui

(2016 – 2018):  Luis Alfonso Torres Llanes

(2018 – 2019):  Hernán Pastrana Pastrana

(2019 – 2021):  Otoniel Segovia Martínez

(2021 – 2027):  Yensunni Martínez Hernández

Related Post