Autoridades sanitarias confirmaron un caso de leishmaniasis cutánea, enfermedad conocida popularmente como la del “mosco chiclero”, y mantienen bajo análisis a otras cinco personas sospechosas de estar contagiadas, informó Clarita Inés Vázquez Chan, directora del Hospital Integral del municipio.
La leishmaniasis inicia como una lesión pequeña e indolora en la piel, pero si no se trata a tiempo puede agravarse y, en casos extremos, afectar órganos vitales como el hígado o los intestinos.
“El mosquito deposita huevecillos en la piel y se forma una costra dorada alrededor de la lesión, lo que permite identificarla clínicamente”, explicó Vázquez Chan.
La directora del hospital alertó que las personas que trabajan en el campo o al aire libre son las más vulnerables, especialmente en esta temporada húmeda que favorece la proliferación del mosquito transmisor.
Hizo un llamado urgente a la población para acudir al médico ante cualquier lesión sospechosa en la piel, a fin de recibir diagnóstico y tratamiento oportuno.

