México.- La calificadora Moody’s advirtió que las refinerías Deer Park, recientemente comprada por Petróleos Mexicanos (Pemex) y Dos Bocas, la cual está siendo construida por el gobierno, son una carga de capital para la empresa productora del Estado.
Sostuvo que tales plantas producen peligros de sobrecostos, así como incertidumbre en los retornos de inversión.
Asimismo, señaló que Pemex sigue teniendo un flujo de caja negativo a pesar de que se incrementó el precio del petróleo, además de que su nota crediticia “Ba2” incluye el supuesto de un apoyo gubernamental “muy elevado” en caso de requerirse así, a la vez que una correlación de incumplimiento también de igual magnitud entre la compañía del Estado mexicano y el gobierno federal.
Aunado a ello, Moody´s prevé que el macroproyectos de la Cuarta Transformación termine costando más de lo que se calculó en un principio, además de presentar retrasos en su inauguración, de ahí que tildara como una “carga” dicho plan, al considerar que necesitará más apoyo de la administración federal para poder financiar la inversión.
La calificadora indicó que la “Ba2” demuestra la alta vulnerabilidad de Pemex a los bajos precios de las materias primas, esto derivado de su excesiva carga de deuda que arrastra, así como a su frágil liquidez, situación que continuará en un futuro.
Al cierre de los primeros tres meses de 2021, Pemex acumulaba una deuda financiera de 113 mil 900 millones de dólares, siendo una de las petroleras más endeudas a nivel internacional. (El Debate)

