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PEKÍN.- Un estudio realizado por científicos de Cantón, China, muestra que la actividad volcánica en la Luna fue más reciente de lo que se creía y que su dinámica pudo mantenerse gracias a un “motor térmico” interno. Investigaciones previas indicaban que los volcanes lunares habían cesado mayormente hace 3.000 millones de años. Sin embargo, el análisis de muestras de lava traídas desde el lado oculto de la Luna por las misiones chinas Chang’e-5 y Chang’e-6 demuestra que ocurrieron erupciones volcánicas entre 2.000 y 2.800 millones de años atrás.
El equipo estudió dos tipos de rocas volcánicas jóvenes, observando que una provenía de profundidades cercanas a 120 kilómetros y la otra de capas menos profundas. El contenido de titanio en los basaltos confirmó la existencia de actividad volcánica tardía, desafiando la visión tradicional sobre el enfriamiento del satélite.
Un factor clave es la capa denominada cúmulo con ilmenita (IBC), un mineral rico en titanio presente tanto en la superficie como en zonas profundas de la Luna. Según los investigadores, la alta temperatura de la Luna permitía un movimiento constante de esta capa. Parte del material caliente quedó atrapado sin mezclarse adecuadamente con el manto, formando un motor térmico que mantuvo cierta actividad interna durante millones de años.
Este fenómeno interno explicaría por qué los volcanes lunares permanecieron activos más tiempo de lo esperado. El estudio, publicado este viernes, aporta nueva evidencia sobre la historia geológica del satélite y abre la puerta a comprender mejor los procesos internos que controlan la actividad volcánica. Los hallazgos también podrían servir para futuras exploraciones y estudios sobre la evolución térmica de cuerpos planetarios similares.

