AGENCIAS
LONDRES.- Las preocupaciones laborales no solo impactan a las personas: también pueden alterar el comportamiento de sus perros, según un estudio reciente publicado en Scientific Reports. La investigación sugiere que los canes, al ser animales emocionalmente sensibles, pueden absorber el estrés de sus dueños a través de un fenómeno conocido como “contagio emocional”.
En el estudio participaron 85 adultos con empleo y perros de compañía. Se les pidió que respondieran encuestas sobre su nivel de estrés laboral, la frecuencia con la que pensaban en asuntos del trabajo fuera del horario laboral (una práctica conocida como rumiación) y el comportamiento de sus mascotas.
Los resultados mostraron que los perros de personas con alta rumiación laboral exhibían signos claros de estrés, como deambular sin rumbo, lloriquear o rechazar el juego.
Curiosamente, muchos dueños no detectaban estos comportamientos como señales de malestar, lo que indica que el impacto emocional en los animales puede estar subestimado.
El factor clave no fue el estrés en sí, sino la incapacidad de desconectarse mentalmente del trabajo. Quienes seguían dándole vueltas a sus preocupaciones laborales, incluso en casa, tendían a mostrarse menos disponibles emocionalmente. Esas señales, aunque sutiles, eran percibidas por sus perros, que respondían con ansiedad o inquietud.
Este hallazgo resalta la importancia de aprender a desconectarse del trabajo, no solo por el bienestar personal, sino también por el de nuestras mascotas, que dependen de nosotros para sentirse seguros y tranquilos.

