El parque principal de Bacalar enfrenta críticas debido a problemas de mantenimiento. El adoquín de piedra caliza utilizado en los pasillos, mesas y bancas del parque se llena de verdín y moho por la humedad ambiental, convirtiéndose en un riesgo para los transeúntes.
A más de tres años de su remodelación, el proyecto no contempló las condiciones ambientales de la zona ni tomó en cuenta la opinión de los bacalarenses, señalaron habitantes y empresarios locales. Gerardo Loría, representante de la fundación Emerge Bacalar, lamentó que no se realizaran estudios previos sobre los materiales. “El adoquín requiere limpieza constante cada tres o cinco días, lo que aumenta los costos de mantenimiento y genera inseguridad para quienes transitan por el lugar”, afirmó.
La remodelación incluyó también el espacio cívico con acceso a la laguna, un mercado municipal, una biblioteca y un ecoparque, pero el deterioro del parque central refleja la falta de planeación en un entorno que exige materiales más adecuados para su conservación. Habitantes urgen a las autoridades a buscar soluciones para garantizar la seguridad de los ciudadanos y preservar la inversión realizada.

