29 mayo, 2026

ROBERTO HERNÁNDEZ GUERRA

Llega a su fin un año que ha sido trágico para todos. “El tiempo negro de Multunce”, que menciona el poeta Antonio Mediz Bolio en Yucalpetén, un canto nostálgico musicalizado por Guty Cardenas. Los cinco días UAYEB que en el calendario maya eran nefastos, se convirtieron en 365. El Katún 8 Ahau, fecha que para los mayas Itzaes cíclicamente representaba un año conflictivo, se adelantó en estos tiempos. Por otra parte, el último día de la 5ª cuenta larga, fin del calendario maya, parece retrasado en 8 años, del 21-22 de diciembre del 2012, al mes actual.

Pero dejemos las acotaciones históricas, simbólicas o esotéricas, enfrentémonos al aquí y ahora. Desde luego que todos hemos sido perjudicados de una forma u otra este año, aunque lo más grave ha sido la pérdida de vidas humanas y los efectos de la enfermedad en los sobrevivientes. Pero también la afectación económica ha sido devastadora: para unos en “sus bolsillos”, para otros en sus cuentas bancarias. Los primeros, por que perdieron su empleo o vieron disminuidos sus ingresos, los otros porque no pudieron seguir engrosando sus cuentas con fraudes, evasión de impuestos y componendas con los de arriba.

Es muy claro que los orígenes de los problemas son muy diferentes. A la mayoría, a los “de a pie”, les afectó la recesión económica derivada de la pandemia, a los otros, los traficantes de influencias, intelectuales orgánicos y demás beneficiarios del antiguo régimen, porque resintieron el combate a la corrupción, la austeridad en el gobierno federal, el fin de los fideicomisos y de las empresas  “factureras” y alguna que otra medida hoy en boga.

Desde luego hay a quienes la recesión les ha hecho “lo que el viento a Juárez”. Ellos son los funcionarios de los llamados organismos autónomos. Entre ellos se cuenta el Rector de la Universidad de Yucatán, José de Jesús Williams, quien según nos refiere “EL UNIVERSAL” (2/02/19), después de haber sido catalogado como el funcionario universitario mejor pagado del país, con un ingreso neto mensual de 240 mil pesos, decidió rebajarse 43 mil pesos, para acercarse un poco a lo que devenga el Presidente de la República, que es del orden de los 108 mil pesos. En su descargo diremos que la casa de estudios del vecino estado, señala oficialmente como su sueldo 140 mil pesos, ¿A quién creerle? y como dijera Don Quijote “cosas veredes Sancho”.

Pero una luz parece brillar al final del túnel, la que esperamos no sea la de un ferrocarril en sentido contrario, aunque sea el “tren maya”. La esperanza está en el plan de vacunación contra el COVID que se anuncia próximo. Lo demás se dará por añadidura. Y en poco más de cinco meses, en el país se darán elecciones a nivel federal, estatal y municipal, la madre de las elecciones como dijera algún exagerado cronista. Pero que son importantes, sin duda alguna que los son. Por un lado se presentan los partidos aliados al Presidente y a la llamada 4 T. Por el otro, en una mescolanza digna del “aunque usted no lo crea” de Ripley, van juntos los antiguos adversarios: PAN, PRI y PRD. Habrá que preguntarse por lo que los hermana.

Por nuestra parte queremos compartir las recomendaciones que para enfrentar la vida, hace otro poeta, éste Argentino, Atahualpa Yupanqui, en “El Pallador Perseguido” conservando el habla de las pampas: Deseamos que cuando el ciudadano se dirija al centro de votación recuerde que “En el trance de elegir/ que mire el hombre p’adentro/ donde se hacen los encuentros/ de pensar y de sentir”. Y que cuando esté frente a sus boletas, que “Hay diferentes montones/ unos grandes y otros chicos/ si va pa’l montón del rico/ el pobre que piensa poco/ detrás de los equivocos/ se vienen los perjudicos”

Related Post