AGENCIAS
WASHINGTON.- El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra Kevin Gil Acosta (‘el 200’), Martín Zazueta Pérez (‘Piyi’) y Leobardo García Corrales (‘Leo’), señalados como líderes del Cártel de Sinaloa. Los acusan de tráfico de fentanilo y delitos relacionados con armas de alto calibre.
Los tres fueron entregados por México como parte de un grupo de 26 narcotraficantes y presentados ante un juez de la Corte Federal para el Distrito Sur de Nueva York. Gil Acosta y Zazueta Pérez dirigían la seguridad de los “Chapitos”, hijos de Joaquín Guzmán Loera, supervisando laboratorios, rutas de distribución y sicarios encargados de proteger las operaciones.
Según la acusación, participaron en ataques contra autoridades mexicanas durante el operativo fallido de detención de Ovidio Guzmán López en octubre de 2019, conocido como el “Culiacanazo”, usando fusiles AK-47, M-16, AR-15 y un lanzagranadas.
García Corrales es identificado como productor de fentanilo y responsable de su importación a EEUU, además de conspirar para adquirir armas militares que respaldaran las actividades del cartel.
Cada acusado enfrenta cargos por conspiración para importar fentanilo, con penas de 10 años a cadena perpetua, y delitos relacionados con ametralladoras y dispositivos destructivos. El acuerdo de entrega con México establece que no se solicitará la pena de muerte, conforme a tratados bilaterales que prohíben su aplicación en casos de extradición.


