REYNOSA.- A un año de la desaparición de los cinco integrantes de Grupo Fugitivo, las familias mantienen abierta la confrontación con la Fiscalía de Tamaulipas y rechazan la versión oficial que sostiene que cuatro músicos fueron asesinados e incinerados en una ladrillera de la colonia Aquiles Serdán.
Previo a una misa conmemorativa, familiares declararon a medios locales que continúan sin aceptar la hipótesis ministerial porque, afirman, nunca recibieron resultados periciales que acreditaran la identidad de los restos localizados. También señalaron que no han sido recibidos por el nuevo fiscal estatal y reiteraron su llamado para obtener información sobre el paradero del grupo.
La desaparición ocurrió la noche del 25 de mayo, cuando Francisco Vázquez, Nemesio Durán, Livian Solís, Víctor Garza y José Francisco Morales Martínez fueron citados para amenizar una presentación en la colonia Riberas de Rancho Grande. La agrupación salió desde Reservas Territoriales y minutos después se perdió toda comunicación.
Durante las investigaciones, agentes realizaron diligencias en un tiradero de Aquiles Serdán, donde fueron atacados por hombres armados. Tras el enfrentamiento detuvieron a nueve presuntos integrantes del Cártel del Golfo, quienes declararon que los músicos fueron privados de la libertad, trasladados a una ladrillera y posteriormente asesinados.
Meses después fue detenido Santos “R”, alias “M-47”, señalado como presunto autor intelectual del crimen. Sin embargo, las familias insisten en que la investigación busca “dar carpetazo” y exigen continuar las labores de búsqueda.
Para los familiares, la ausencia de pruebas concluyentes mantiene abierta la posibilidad de que los integrantes sigan desaparecidos y no fallecidos. Insisten en que cualquier cierre anticipado del expediente vulneraría su derecho a la verdad y a búsqueda. (Con información de Latinus)

