Pobladores de Xcucul Sur acusan a empresa proveedora de material para el megaproyecto de destruir viviendas y exigirán reparación de daños
La comunidad maya de Xcucul Sur, en el municipio de Umán, enfrenta severos daños en sus viviendas y un clima de tensión social debido a las explosiones realizadas por la empresa Adobe Constructora y Consultoría S.A. de C.V. para extraer piedra destinada al nuevo tren de carga del proyecto Tren Maya. Así lo documentaron los periodistas Herbeth Escalante y Cuauhtli Laguna en el portal Pie de Página.
Las explosiones se realizan en el Banco Zamudio, una cantera situada a unos 20 metros de las casas. De acuerdo con los habitantes, la empresa Adobe Constructora y Consultoría S.A. de C.V. inició estas voladuras hace aproximadamente un mes, sin autorización de la comunidad. Afirman que, si bien desde hace más de dos décadas han convivido con maquinaria extractora en la zona, nunca se habían utilizado explosivos tan cerca de los hogares.
Los pobladores relatan que los estallidos provocan vibraciones que cimbran las viviendas, ocasionando cuarteaduras en paredes y columnas, desprendimiento de techos y filtraciones de agua. Luis Alfonso Pool mostró a los representantes de la empresa los daños en su casa y explicó que los fragmentos del techo cayeron sobre su hijo mientras dormía. “Lo mínimo que tienen que hacer es pagar la reparación de mi techo”, reclamó.
Otro caso es el de Faustino Calderón, quien perdió completamente su vivienda. Contó que había construido su patrimonio durante dos años de trabajo, pero una mañana, sin aviso previo, maquinaria pesada ingresó a su predio y lo demolió para abrir paso hacia la cantera. “Convirtieron mi casa en un cerro de escombros”, dijo al portal.
La extracción de piedra en Xcucul Sur forma parte de los suministros para el tren de carga del Tren Maya, que conectará Poxilá con Mérida y el puerto de Progreso. La presidenta Claudia Sheinbaum dio el banderazo de inicio de estas obras en abril y anunció que la inversión será de 25 mil millones de pesos.
Ante la presión de los vecinos, representantes de Adobe se reunieron con ellos para negociar. En el encuentro, pidieron autorización para realizar tres voladuras más antes de retirarse, asegurando que serían de menor intensidad. Sin embargo, la propuesta fue rechazada. “¿A ti te gustaría que exploten bombas al lado de tu casa?”, cuestionó una vecina durante la reunión. Los pobladores reiteraron que no aceptarán más explosiones y exigen la reparación de los daños.
El antropólogo Charles Gaillard, quien investiga los impactos socioambientales del Tren Maya en la zona metropolitana de Mérida, explicó a Pie de Página que este tipo de conflictos se repite en comunidades donde se instalan bancos de materiales. Señaló que la alta demanda de piedra para proyectos como autopistas, puertos y el mismo Tren Maya ha provocado la apertura de nuevas canteras y la deforestación de terrenos que antes eran monte.
En Xcucul Sur, las detonaciones han dejado un paisaje alterado. En menos de 90 días, las 2.5 hectáreas utilizadas pasaron de ser vegetación a un terreno devastado con acceso al manto freático. La extracción intensiva, advirtió Gaillard, afecta no solo el entorno natural, sino también la vida social de las comunidades mayas, que sufren daños materiales sin recibir beneficios directos.
Tras la denuncia de los vecinos, inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente acudieron a la zona y colocaron sellos de clausura en la cantera. La empresa Adobe retiró su maquinaria, aunque sus representantes aclararon que no asumirán los costos de reparación y que estos deberán negociarse con el propietario del banco de materiales.
La comunidad, integrada por unas 500 personas, continúa demandando una solución. Sus habitantes señalan que no se oponen al progreso, pero exigen respeto a sus derechos y seguridad. “No queremos vivir con miedo a que estalle otra bomba”, expresó uno de los vecinos.



