LONDRES.- Algunas canciones hacen más que gustarnos: activan directamente los centros de placer del cerebro. Según un estudio neurocientífico, la canción “Africa” del grupo Toto es una de las composiciones que más consistentemente provocan alegría, bienestar reacciones físicas espontáneas, como sonreír o mover los pies al ritmo.
Investigadores utilizaron resonancias magnéticas y electroencefalogramas para estudiar las respuestas cerebrales de personas expuestas a distintos clásicos musicales. “Africa” destacó por activar zonas relacionadas con la dopamina, la memoria y las emociones, generando una sensación de recompensa inmediata.
Lanzada en 1982, la canción combina sintetizadores, percusión africana y una melodía envolvente que desencadena recuerdos y emociones. Su letra describe un viaje emocional y geográfico que, a pesar de estar escrita desde una visión occidental, conecta con el anhelo y la aventura de manera universal.
Con el tiempo, “Africa” se ha vuelto un himno generacional: ha sido versionada por artistas de diversos géneros y viralizada en internet por memes, coros y videos en redes sociales.
Según los científicos, su estructura musical es tan equilibrada que el cerebro la percibe como fluida y armoniosa, lo que contribuye a su efecto casi hipnótico.
El neurocientífico Daniel Glaser señaló que las reacciones físicas involuntarias son señales más confiables que una simple opinión: el cuerpo “responde” antes de que seamos conscientes de lo que sentimos.
Así, la ciencia confirma lo que muchos ya intuían: algunas canciones no solo se escuchan, se sienten. Y “Africa” es una de ellas. (Con información de Gizmodo)

