TOKIO.- Un estudio internacional con datos satelitales revela que las reservas de agua dulce del planeta están disminuyendo rápidamente, agravando las sequías y alterando el equilibrio del ciclo global del agua.
Durante 22 años, los satélites GRACE y GRACE-FO, operados por la NASA y el Centro Aeroespacial Alemán, han monitoreado el almacenamiento terrestre de agua, que incluye acuíferos y glaciares. El análisis muestra que grandes regiones del mundo se están volviendo más áridas cada año, duplicando anualmente el área del estado de California.
Contrario al antiguo patrón que indicaba que las zonas húmedas se volvían más húmedas y las secas más secas, ahora la sequía avanza más rápidamente que la humidificación. Se han identificado cuatro grandes zonas críticas: desde el suroeste de Norteamérica hasta Centroamérica; el norte de Canadá y Alaska; el norte de Rusia; y un cinturón seco que atraviesa Eurasia desde el norte de África hasta Medio Oriente.
El principal problema es la pérdida de agua subterránea, que representa el 68 % del total. Esta agua, tras ser bombeada, fluye a ríos y océanos, elevando el nivel del mar incluso más que el deshielo de Groenlandia y la Antártida juntos.
Eventos extremos como el mega El Niño de 2014-2015 aceleraron esta crisis, aumentando la extracción de acuíferos y desplazando las zonas secas hacia el hemisferio norte.
Los investigadores advierten que, si no se frena la sobreexplotación, habrá graves impactos en la seguridad alimentaria, el acceso al agua y la biodiversidad. Proponen una gestión sostenible, cooperación internacional y políticas urgentes para conservar las reservas restantes de agua dulce. (Con información de Wired)

