Héctor Cobá
La conjunción de ideas, conocimientos y definiciones de Mafalda y Manolito, obvio Quino; Jean Paul Sartre, Paulo Feire, Gabriel García Márquez, la Organización de para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), Carlos Fuentes y Margaret Mead, es el motor y corazón de la conferencia “Cultura es lo que cultivamos” de la activista cancunense Celina Izquierdo.
Para su documentada exposición en la pasada Feria de Invierno del Libro en Cancún eligió autores o personajes de lo que se llama la era moderna, en el discurso moderno, disertación que dividió en tres partes: La cultura en general origen y destino, La cultura que no es y La cultura que cultivo.
Sano para la información que se pergeña es la distinción presentada por la charlista, a partir de puntos de vista del filósofo y profesor emérito de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) Bolívar Echeverría, que hace una distinción necesaria entre la cultura y civilización que…en un momento histórico… algunas veces se usan como sinónimo o de manera indistinta, entendiendo como persona culta aquella que cumple ciertos modales, ritos, formas. Podríamos en todo caso hablar de una persona civilizada no necesariamente de la cultura o de su cultura.
Izquierdo argumenta: habría que distinguir que el concepto de civilización en el contexto del siglo XVIII se refiere más a una esfera de lo funcional y cultura al ámbito de lo sistémico; primera distinción.
Otra distinción es que la dimensión cultural no es sólo una precondición distinción, que corresponde a una cierta forma de reproducción, de una forma concreta de vida social, sino que es un factor también capaz de inducir el acontecimiento de hechos históricos, de imprimirle sentido a los hechos históricos.
¿Referentes muertos?
Aunque se lea jocoso y cause hilaridad la siguiente cita del siglo pasado ¡goza de cabal salud!
“De dónde viene la cultura” pregunta Manolito
“Del griego” responde Mafalda
“En serio”, insiste Manolito, “de dónde viene”
“De los europeos, de los que la impusieron”
Humor negro pero bañado de realidad y lectura válida entre los dos recientes siglos; producto del historietista Quino*.
La ecuánime exfuncionaria de la Universidad del Caribe subraya “reflexiona Mafalda, lo que quiere saber, no es de dónde viene la cultura, sino a dónde nos lleva”.
Cultura para la Organización de para la Educación, la Ciencia y la Cultura es el conjunto de los rasgos distintivos, espirituales, materiales y afectivos que caracterizan una sociedad o grupo social. La cultura engloba, además de las artes y las letras, los modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, creencias y tradiciones. El educador brasileño Paulo Freire asegura que cultura es “el resultado total de la actividad de la persona, de su esfuerzo creador y recreador y de su trabajo por transformar y establecer relaciones con otros seres humanos”.
Aporta Gabriel García Márquez: es la suma de todas las formas de arte, de amor y de pensamiento, que, en el curso de los siglos, han permitido a las personas ser menos esclavizadas.
En los inicios del siglo pasado la antropóloga estadounidense Margaret Mead aporta que la cultura es un conjunto de formas adquiridas de comportamiento, formas que ponen de manifiesto juicios de valor sobre las condiciones de la vida que un grupo humano de tradición común transmite mediante procedimientos simbólicos, lenguaje, mitos y saberes de generación en generación, Mead incluye esta vez, la semiótica como parte de la definición.
“Conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico” dice Carlos Fuentes.
Fiel al nombre de la conferencia “Cultura es lo que cultivamos” la también especialista en la investigación científica sobre género y ciudadanía cumple; se espera sirva esta crestomatía para atraer a interesados en el tema, y esperar la publicación del texto completo en algún medio impreso o digital.
Posible conclusión parcial…
Lectura de quien redacta. “Cultura es un concepto que se usa con muchos fines y propósitos y que es usada con significados distintos según la persona y el contexto en que la usa, como muchos conceptos es entendida por el receptor del dialogo a partir de su propio concepto, de lo que se imagina y de cómo quiere interpretarla”, aclara la autora.
De ahí que como cultura podemos entender casi cualquier cosa, hacerla responsable de lo que hacemos, de lo que pasa, de cómo estamos y de lo que nos va a suceder. Si hubiera algo que tuviera estas propiedades, es decir: responsable de lo que pasa, de cómo estamos, de lo que nos ha sucedido, diríamos que la cultura es la culpable y, nosotros, nosotras simplemente, objetos de sus designios, pero no es así.
Final. Me he referido a la dimensión meramente mercantilista para llegar a este punto de insistir que hablar de cultura es tener en cuenta una realidad que mira la vida social como un conjunto de funciones entre las cuales estaría lo que se entiende por cultural, es una dimensión del conjunto de todas ellas, de una dimensión de la existencia social en todos los aspectos y funciones, que aparece cuando se observa a la sociedad y todos sus integrantes tal cual, persiguiendo un conjunto de metas colectivas que la identifican. Cultura es lo que cultivamos es una frase que invita que invita a la reflexión…, presenta Izquierdo en su escrito. (Fotos: Héctor Cobá y redes sociales).
*Apunte del redactor.
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