Héctor Cobá
El llenar la necesidad de conocer más nuestras raíces es esencial para identificarnos, para saber quiénes somos, uno de los principales lineamientos en las novelas ganadoras del concurso de novela corta México Originario, hecho fortalecedor del vínculo entre comunidad cultural, identidad y literatura.
Concurso convocado por la Editorial Rotación dirigida por Miguel Ángel Morales Beiza, cuyo jurado lo integraron los escritores Elvira Aguilar Angulo, Daniel Cabrera Padilla y Agustin Labrada.
Los ganadores son Jenaro Marcelino Flores Castro El Águila Rota (primer lugar), Blanca Alexia Moreno Armenta Donde la tierra aprende a respirar (segundo lugar) y Luis Fernando Jiménez Cervantes La rebelión del copal (tercer lugar).
Galardones entregados en el marco de la Feria Literaria Bacalar 2026, el 14 de abril, en la sal de usos múltiples del Palacio Municipal de Bacalar; el día anterior y posterior incluyo presentaciones de libros, conferencias magistrales y talleres literarios de ameritados poetas e invitados especiales; entre ellos el Premio Nacional de Poesía José Emilio Pacheco 2011, Premio Internacional de Novela Corta de la Fundación MonteLeón 2022, Premio Nacional de Periodismo 2025, y el Premio Centroamericano de Poesía Rodulfo Figueroa 2025.
Interrogados los triunfadores de México Originario, respondieron las siguientes preguntas: ¿Qué representa en su quehacer literario un concurso de novela corta?, ¿En su caso, como escritor esperó en algún momento esta convocatoria?, ¿Vale la pena el fomento de este tipo de concursos?, y ¿Cuál es el camino a seguir de su novela ganadora, en su estado natal y en el resto del país?
Jenaro Marcelino Flores Castro: Participar en México Originario para mí es una oportunidad, para todos, no nada más los que quedamos ganadores, es una oportunidad para exponer tu trabajo con la idea, con la premisa de que pueda incluso inspirar a nuevos escritores o enaltecer algún ideal que estés intentando expresar en tu novela.
Sí me había llamado la atención mucho el tema del México Originario desde tiempo atrás, y, realmente, no estaba esperando que surgiera. pero cuando vi la convocatoria, fue una sorpresa muy grata y precisamente por eso decidí parar las historias que tenía para dedicar tiempo a escribir esta, de esa convocatoria
Si vale la pena fomentar este tipo de concursos, siento que sí, yo siento que vale la pena porque al final de cuentas es un foro para que todos puedan expresarse y se den a conocer nuevas voces también.
El camino a seguir de mi novela ganadora, si se puede dar promoción a la novela, me gustaría que no nada más esta, sino cualquiera que toque el tema de México Originario. Que exponga realmente las virtudes de los pueblos originarios de México, porque a mí me parece ridículo o absurdo que conozcamos más de mitología griega, vikinga, etcétera, más que la propia nuestra. Entonces creo que sería muy buena idea empezar a promover todo este tipo de actividades.
Sigue Bianca Alexia Moreno Armenta, autora de Donde la tierra aprende a respirar: Un concurso de novela corta, para mí, es un punto de encuentro entre la intimidad del proceso creativo y la posibilidad de compartirlo. Escribir suele ser un acto silencioso, casi secreto, y estos espacios permiten que ese silencio encuentre eco. En especial en mi obra Donde la tierra aprende a respirar, donde todo está sostenido por el ritmo de la tierra, por lo cíclico y por lo que no siempre se nombra, la brevedad fue una forma de ser fiel a esa respiración: decir lo necesario y confiar en lo que permanece entre líneas.
No escribí la novela pensando en una convocatoria, siendo sincera. Nació desde la observación, desde una inquietud por entender cómo se sostiene una comunidad en medio de la duda y cómo se habita la tradición sin convertirla en imposición. Cuando encontré este concurso, más que una meta, lo sentí como un espacio donde este tipo de historia podía ser leída sin tener que explicarse de más. Aun así, agradezco profundamente la existencia de estas iniciativas.
Por su parte, el ganador del tercer lugar con su obra La rebelión del copal Luis Fernando Jiménez Cervantes señala: El otro día le decía a mi esposa, yo empecé a escribir, exactamente, a inicios del año pasado, de lleno. Porque yo había escrito por hobby, pero de lleno, así decir, voy a terminar mi primera novela y eso, apenas me puse las pilas el año pasado. Tuve un tema laboral, yo decía, quiero una señal, y metí dos novelas a concurso. Buscaba una señal de seguir escribiendo de verdad, o ya dejarlo ahí, nada más como un hobby pero no más profesional, entonces me llegó una llamada, precisamente de Miguel (Ángel Morales Beiza) diciéndome que iba a ser finalista para el premio. ¿Qué representa para mí?, la verdad es que me motivó muchísimo, la verdad mis escritos no, mis obras literarias no habían salido más que en zona de amigos. Con esto para mí es un paso más allá; primera me motiva muchísimo para seguir escribiendo, yo lo veo como esa señal que pedía, para saber que me dedicara más de lleno a escribir.
La mayoría de las convocatorias que he visto están enfocadas a novelas un poco más largas, hasta 40 mil palabras, y no está tan definida hacia un punto como el México Originario. Se me hizo único, la verdad; me llamó mucho la atención por lo mismo de que te pedía algo del México Originario. Y yo ya tenía algo previo, ya escrito del México Originario, por lo que dije hace click.
Aparte es una novela más corta, ya no se lee mucho, el público juvenil, entre más corta sea una novela por eso se me hizo muy interesante el certamen.
Creo que este tipo de convocatorias es indispensable, creo que es esencial. Creo que un árbol que tiene raíces fuertes va a crecer más fuerte y más alto. Necesitamos conocer más nuestras raíces. No muchas personas entienden qué es Ometéotl*, Quetzalcóatl, más deidades. Chalchiuhtliclue, ¿qué es el copal?, ¿qué significa?, ¿cuáles son los rituales, cómo vivían?, creo que es esencial para identificarnos, para saber quiénes somos.
Me encantaría que mi novela llegara a muchísimos lectores, para mí sería mi mayor logro, que llegue a muchas personas. Que de verdad identifiquen un poquito también, que no sólo nuestros orígenes, sangre, guerra, todo eso. Es necesario nos ayude a entender prácticamente lo que somos hoy en día. Sincretización entre lo colonial y todo. También me gustaría que esta novela me ayude a enaltecer mi tierra, y no sólo Jalisco, sino en realidad todo México.
*Ometéotl: la dualidad divina del universo mexica. En la cosmovisión mexica. Ometéotl representa la unidad de los opuestos: masculino y femenino, creación y destrucción, luz y oscuridad. No es un dios con templo ni culto popular, sino una energía sagrada, abstracta, origen de todo lo que existe. (Fotos Héctor Cobá).
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