Edgar Prz
¿Qué les pasó en el mes de abril a los morenos? El tiempo les pegó una sacudida, sufrieron un verdadero tsunami político, les cayó encima el peso del cabús del Tren Maya y del Interoceánico juntos.
En esos días la calentura política alcanzó niveles de ebullición, en el estado aumentó de nivel la pugna, el pugilato que traen Marín con Gino Segura. Se ha vuelto más encarnizada la disputa por triunfar en la encuesta para obtener el puesto de Coordinador Distrital. Marín, después de tantos amagues, por fin se deschongó y se ha dejado ver a todo lo largo y ancho del estado. Sus corifeos denotan cierta desesperación y lo están apurando, casi lo empujan para que suba al ring, deberían trabajarlo con más mesura, prudencia y tacto.
Morena traía arrastrando el desprestigio, el descrédito de Segalmex y del huachicol fiscal, cuando desde las pampas argentinas surge la noticia de que atraparon al supuesto cerebro de esa operación. Un contralmirante de la Marina, Fernando Frías Laguna, que viajaba con un pasaporte falso de Guatemala. El temor es que sea extraditado directo a los Estados Unidos y allí declare los métodos de operación, dé datos concretos con nombres, lugares, montos, y eso ha puesto a temblar al sistema, ya que se habla de operaciones por más de 650 mil millones de pesos. Guau, y uno comiendo tortilla dura con chiltomate, no se vale.
Medio turulato estaba el escenario político e inician los movimientos internos en el partido. Llega Citlalli Hernández y era bola cantada la caída de Luisa María Alcalde, solo había que esperar el momento preciso y en eso estaban distraídos cuando filtran la lista de 10 funcionarios de Sinaloa, encabezados por su gobernador Rubén Rocha Moya, acusados por Estados Unidos de narcotráfico, posesión de armas y colusión con el Cártel de Sinaloa.
Golpe tras golpe, parecía la pelea de Julio César Chávez contra Meldrick Taylor, solo un nocaut podría salvarlos. Arrecian los ataques en redes sociales, todos se les van encima; ya acorralados realizan el cambio de dirigencia. Entra al relevo una experta en programas de Bienestar, pero poco conocedora de lides políticas; no es lo mismo poner un administrador a dirigir un partido que un político a dirigir una paraestatal, ¿me escuchas, Bartlett?
Esa cortina de humo para desviar la atención tuvo poco eco, se percibió un ambiente no grato, una líder entrante con un tono amenazante, con un discurso elaborado para que cada párrafo terminara en aplausos, una alegría ficticia encerrada en las paredes del World Trade Center, ya que afuera se respira otro mundo, muy alejado del que concibió Aldous Huxley en su obra “Un mundo feliz”.
El problema de Morena es que lo han convertido en un partido inerte, sin vida orgánica. No hay construcción política real, no hay generación de cuadros, son los mismos; están abocados a un sistema de movilización electoral que opera bajo la misma dinámica del sistema de partidos. Con el nuevo liderazgo lo han transformado en una estructura electoral supeditada a los programas sociales.
Pasaban las horas más difíciles en lo que va del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Tuvo que viajar en gira de trabajo a Palenque y se “supone” pasó a recibir línea del tlatoani, tanto así que por la noche Rocha Moya solicitó licencia como gobernador. Ah, pero sus correligionarios en el poder arman un esquema de defensa muy endeble, escudados en el argumento de que la misiva recibida no aportaba pruebas de los cargos imputados y por ello no lo entregarían a las autoridades para su extradición. Entonces, ¿por qué lo forzaron a pedir licencia? Solo faltó que salgan a gritar: “Pepe el Toro es inocente…”
Es como que arranques tu carro y no avances, todos te ven y cierras tus ojos. Esto se está convirtiendo en un problema diplomático y hasta Trump ya cambió el tono de su discurso.
Ante este escenario, a esa postal policromática le hacía falta una cereza para que rebose la palangana y el encargado fue una “cebra sin rayas”: Mario Delgado, con esa cantinflesca decisión de acortar el calendario escolar, motivados por el tremendo calor que padece el país y por el Mundial de Futbol, aunque este solo tendrá actividad en Guadalajara, Monterrey y CDMX. Eso desencadenó críticas con mayor fiereza y la gente se volcó a despotricar. Pasaron unos días para dar marcha atrás y corregir la plana, quedando en los 185 días efectivos originales, siendo el último día de labores el 15 de julio.
Esto demostró que Mario Delgado se apresuró sin previo consentimiento de la presidenta; ya no hay respeto a la investidura, no hay moral política, no hay disciplina, menos institucionalidad. La gente percibe falta de gobernabilidad, no se siente el manejo de los hilos del poder. Nos remite a preguntarnos: ¿Quién parará este caos? ¿Cuándo reconocerán sus errores y pondrán sus pies en la tierra? ¿Cuándo imperará el orden? No crean que el pueblo no se cansa, el hartazgo y los deslices recurrentes podrían tener un alto costo político muy pronto.
Urge que se dejen de sueños guajiros, de vivir en fantasía y que permee la cordura antes del juicio en la contienda electoral, ¿no lo cree usted?
Mejor seguiré caminando y cantando: “Sé que no basta con llorar o ponerse de rodillas y pedirle perdón al pueblo o con hablarle de las bondades del gobierno…”



