AGENCIAS
NUEVA YORK.- La erosión acelerada por el cambio climático y el aumento del nivel del mar está provocando una pérdida masiva de arena en playas de todo el mundo, situación que pone en riesgo viviendas e infraestructura cercanas al agua. Ciudades como Barcelona, Miami y Gold Coast ya invierten millones de dólares en rellenar sus playas para contener el avance del mar, aunque el proceso resulta cada vez más costoso y menos duradero.
En Barcelona, se pierden cerca de 30.000 metros cúbicos de arena cada año pese a las obras de protección y relleno. Miami, por su parte, ha rellenado sus playas en más de una docena de ocasiones desde los años setenta, pero sus fuentes cercanas de arena se agotaron en 2014 y ahora deben transportarla desde lugares más lejanos. En Carolina del Norte, la zona de Rodanthe pierde hasta 4,5 metros anuales de arena y ha visto colapsar 11 viviendas en el mar desde 2020.
Australia enfrenta una realidad similar: el ciclón Alfred retiró grandes cantidades de arena en Gold Coast, obligando a un proyecto de tres años y 40 millones de dólares australianos para reabastecer las playas. Especialistas advierten que, con un aumento del nivel del mar previsto de hasta 0,8 metros para 2100, la viabilidad de construir edificios en la franja costera será cada vez más incierta.
Expertos coinciden en que la gestión de la erosión costera debe replantearse y en que depender del relleno de arena ya no será sostenible a largo plazo.

