Celebran en Calkiní Encuentro Comunitario por la Autonomía Maya; conforman Consejo, a fin de coordinar esfuerzos para defender sus derechos y territorios
Con un llamado a la unidad y la resistencia, comunidades mayas de la Península de Yucatán se reunieron en el Segundo Encuentro Comunitario por la Autonomía Maya, realizado los días 29 y 30 de marzo en Isla Arena, Calkiní. Este histórico evento congregó a más de 15 comunidades mayas, así como representantes de pueblos originarios de México, Belice y Colombia, quienes coincidieron en la urgencia de fortalecer sus procesos autónomos frente a las amenazas que ponen en riesgo su existencia.
Durante el encuentro, los participantes denunciaron una serie de agresiones contra sus territorios, entre ellas la expansión de megaproyectos industriales, granjas porcícolas y avícolas, parques de energía renovable, desarrollos inmobiliarios y turísticos, minería, venta de bonos de carbono y despojos territoriales. “Las amenazas que enfrentamos son las mismas y comprometen nuestra permanencia como pueblo”, afirmaron en un pronunciamiento final.
Como respuesta colectiva, acordaron la creación de la Asamblea Maya por la Autonomía y conformaron un Consejo Maya por la Autonomía, instancias encargadas de coordinar esfuerzos para defender sus derechos y territorios. “Ahora nuestros caminos se entretejerán en esta asamblea, como una forma de organizarnos de manera autónoma como Pueblo Maya”, destacaron.
El encuentro contó con la participación de comunidades como El Cuyo, Celestún, Bacalar y Mérida, además de invitados especiales: pueblos P’urépecha de Michoacán, Mixteco y Binizá de Oaxaca, Maya Q’eqchi de Belice, Comcaac de Sonora y el pueblo Inga de Colombia. Todos reiteraron su compromiso con la defensa de la vida, la Madre Tierra y la libre determinación.
Los asistentes declararon que no están dispuestos a dejar “dolor y desesperanza” a las futuras generaciones, sino una experiencia de lucha y esperanza para vivir en armonía con sus tradiciones y entorno natural. Finalmente, lanzaron una convocatoria abierta a todas las comunidades mayas para sumarse a este proceso organizativo. “Nosotros sabemos a dónde queremos llegar y somos quienes debemos poner el rumbo”, concluyeron.
Este paso refrenda el compromiso de los pueblos mayas con su autonomía y demuestra que sus luchas ya no están aisladas, sino más conectadas que nunca.




