Pondría en manos inexpertas los derechos, el patrimonio y la libertad de los ciudadanos: Dulce María Sánchez Erosa y Alejandro Aguirre Buenfil, del Colegio de Abogados Postulantes de Cancún; deben aplicarse correctamente los recursos asignados al Poder Judicial en Quintana Roo para resolver sus problemáticas y carencias
SALVADOR CANTO / SERGIO MASTÉ
“Si la justicia no es pronta ni es expedita, entonces ya no es justicia”, afirmó de forma tajante la presidenta del Colegio de Abogados Postulantes de Cancún, Maestra Dulce María Sánchez Erosa, en torno a uno de los mayores problemas que se deben resolver para que realmente exista un Estado de Derecho en Quintana Roo.
En tanto, el también Maestro en Derecho y miembro del mismo Colegio, Alejandro Aguirre Buenfil, especialista en materia penal, sostuvo que esa falta de atención pronta y expedita genera impunidad y la impunidad genera criminalidad.
Ambos colegiados coincidieron en que las Reformas al Poder Judicial de la Federación que propuso el Poder Ejecutivo sin duda representan un retroceso para la impartición de justicia, porque no se enfoca en lo que realmente es y que se llama experiencia.
El Despertador de Quintana Roo se dio a la tarea de contactar a abogados especialistas en las diferentes ramas del derecho, para pedirles su opinión sobre complicaciones que enfrentan en el día a día de su trabajo como litigantes.
Rezago enorme en los Juzgados Familiares
Para la Maestra en Derecho Dulce María Sánchez Erosa, especialista en materia familiar, existen claras deficiencias en los juzgados familiares, como la dilatación de juicios y la poca profesionalización del personal.

“Ahí lo que está sucediendo es que efectivamente hay un rezago muy grande en los juzgados familiares; hace un tiempo hicieron asignación de jueces de instrucción y teniendo ya un semillero de gente valiosa, de gente estudiosa y conocedora, trajeron a personas que desde mi punto de vista y aunque probablemente hayan presentado el examen para el cargo, no tienen los conocimientos necesarios para tan importante encomienda”, consideró.
Dijo que los jueces de instrucción que actualmente están trabajando –salvo sus honrosas excepciones– “definitivamente tienen mucha carga y no les mueve sobre todo el hecho de aplicar lo que es justo, ya que a veces son muy cuadrados y tienen miedo de aplicar la ley”.

—Es decir –abundó–, son muy tibios sobre todo cuando se trata de menores de edad o cuando hay madres o padres que están pidiendo la custodia o la visita de sus hijos, como lo establece la ley. Son muy tibios para aplicar la ley y si la aplican, tardan para hacerlo.
A manera de ejemplo, dijo que para aplicar las medidas de apremio que marca la ley dentro del Código de Procedimientos, los jueces se van a la primera multa, luego a la duplicidad, mandan un exhorto, luego vuelven a exhortar y lo hacen muchas veces “y eso no es lo que dice la ley”.
“Hay madres que tienen más de un año sin ver a sus hijos o padres que están peleando por una simple visita, pero por trámites administrativos es tardado y aquí el Estado tiene la obligación de vigilar que se cumplan esos derechos, ponderando el interés de los menores”, indicó.
Expuso que, para mejorar esta situación, “se necesita personal capacitado, porque ¿de qué sirve que lleves a tanta gente si no tiene la preparación?, y además se necesita que tengan la sensibilidad para manejar el tema familiar que tutela los derechos de los menores”.

A pregunta concreta sobre si le preocupan o no las Reformas al Poder Judicial, la abogada comentó: “Sí, sobre todo por cómo las quieren hacer, por voto popular y eso definitivamente sí preocupa, porque no podemos de ninguna manera poner en manos de gente inexperta la designación de personas que van a vigilar los derechos, si van a vigilar tu patrimonio, si van a vigilar por tu libertad”.
Añadió que, de validarse la Reforma como la proponen, provocaría que decayera el Poder Judicial y por eso “creo que debemos de dejar que los tres poderes sean los que en su momento continúen con su autonomía, porque en el caso del Poder Judicial, es el garante de tus derechos”.
Más plazas, para jueces realmente preparados
El abogado Alejandro Aguirre Buenfil, especialista en materia penal, dijo que el gran tema es que el recurso económico que le corresponde al Poder Judicial del Estado dentro de la Ley de Egresos sea aplicado correctamente y se nombren más jueces preparados.

“Hay que abrir plazas para nuevos jueces preparados; por ejemplo, en el tema laboral solo hay dos jueces y de acuerdo con lo que me comentan abogados colegas que litigan en esa rama del derecho, hay muchas complicaciones; es decir, se presenta una demanda laboral y ya se tardan más que en el sistema tradicional anterior”, indicó.
Añadió que, si le va bien al abogado, le fijan la audiencia a los seis meses posteriores “y entonces, ¿en dónde está la justicia pronta y expedita a la que se refiere el 17 constitucional?”, cuestionó.
Dijo que, en materia penal, todos los actuarios que conoció ya están a nivel de jueces y tienen la capacidad para ser juzgadores para el sistema oral, pero, insistió: “Cuál es el tema aquí, es que nos dicen que no hay presupuesto para ponerlos como jueces”.

Comentó que estadísticamente los conocedores en el sistema de justicia establecen que, por cada 100 mil habitantes, debe de haber cuando menos 10 a 15 jueces en todas las áreas para poder tener una mejor justicia, más ágil y activa.
“Desgraciadamente en Quintana Roo si tenemos tres o cuatro jueces es mucho y en el caso concreto del sistema oral penal, nos fijamos porque cuando asignan una audiencia de formulación de imputación, el juez de control se tarda hasta tres meses y ya después de ahí arranca formalmente el proceso y si nos va bien, en un año o año y medio tenemos la audiencia de juicio”, mencionó.
De hecho, dijo que en Playa del Carmen, que es un municipio que está creciendo exponencialmente, solo hay dos salas “y aquí en Cancún hay siete en donde hay problemas; ahora imagínense lo que pasa en Solidaridad”.
Por ello, consideró que esa falta de atención pronta y expedita genera impunidad y la impunidad genera criminalidad; “entonces estamos en un círculo vicioso, en donde al delincuente ya no le preocupa porque sabe que no va a pisar la cárcel”.
Finalmente, al opinar sobre las Reformas al Poder Judicial Federal, dijo que “es un tema muy interesante porque no se enfoca en lo que realmente es, y que se llama experiencia”.

“Yo tengo más de 30 años en el ejercicio profesional y he tenido la oportunidad de ser invitado por exgobernadores y por el mismo Tribunal para participar, para ser juez o magistrado y la he rechazado porque no tengo experiencia para analizar y para dictar una sentencia, pues no es lo mismo estudiar y prepararse para un caso, que revisar dos y hacer justicia con una sentencia, para eso se necesita gente con los conocimientos y experiencias, con carrera judicial”, concluyó.

