AGENCIAS
PARÍS.- Si el fundador de Wikileaks, Julian Assange, muere en prisión, el artista y coleccionista ruso Andrei Molodkin amenazó con destruir 16 obras de arte, incluidos cuadros de Picasso, Rembrandt, Warhol y otras obras contemporáneas –valuadas en conjunto en más de 45 millones de dólares–, resguardadas en una caja fuerte suiza instalada en su estudio, en el sur de Francia.
Se trata también de un proyecto artístico de Molodkin, conocido como Dead Man’s Switch (Dispositivo de hombre muerto), que ha llamado la atención de medios en todo el mundo, pues la caja fuerte también contiene piezas de artistas contemporáneos, como Andrés Serrano, Santiago Sierra y Sarah Lucas.
La bóveda es una caja metálica de origen suizo de 32 toneladas con cinco cerraduras diferentes. En su interior hay una diminuta bomba neumática que conecta dos barriles con sustancias químicas que al encenderse podría causar una reacción tan potente que todo el contenido quedará destruido en menos de dos horas.
El propósito del artista ruso, más que hacer activismo, es generar un debate sobre por qué destruir la vida de las personas no significa nada, pero destruir el arte es un enorme tabú en el mundo, según dijo Molodkin.
El pasado martes, la justicia británica aplazó su decisión sobre si concede a Assange un último recurso contra su extradición a Estados Unidos, y pidió a Washington más “garantías” sobre el trato que reservaría al fundador de WikiLeaks. Los jueces del Tribunal Superior de Justicia de Londres dieron un plazo de tres semanas a las autoridades estadounidenses, que quieren juzgar al australiano de 52 años por una fuga masiva de documentos confidenciales.

