MÉXICO.- La calificadora S&P Global Ratings modificó de “estable” a “negativa” la perspectiva de 12 instituciones financieras mexicanas, tras adoptar una medida similar sobre la deuda soberana del país ante el deterioro del entorno económico y las crecientes presiones fiscales.
Entre las entidades afectadas se encuentran Nacional Financiera, Bancomext, Banobras, Banamex, BBVA México, Banorte, HSBC México, Inbursa, Scotiabank Inverlat, el Instituto para la Protección al Ahorro Bancario y el Fondo Especial de Asistencia Técnica y Garantía para Créditos Agropecuarios.
La agencia explicó que México enfrenta un escenario de bajo crecimiento económico, restricciones presupuestarias y mayores compromisos financieros, factores que podrían acelerar el aumento de la deuda pública y elevar el costo del pago de intereses.
S&P también advirtió que el respaldo fiscal a Petróleos Mexicanos y a la Comisión Federal de Electricidad podría seguir presionando las finanzas públicas y reducir la capacidad de maniobra del gobierno federal.
Otro elemento de riesgo señalado por la calificadora es un eventual deterioro en la relación comercial entre México y Estados Unidos, particularmente en medio de la incertidumbre sobre la renegociación del T-MEC.
Pese al ajuste en la perspectiva, S&P sostuvo que el sistema bancario mexicano mantiene fundamentos sólidos y ha mostrado resiliencia en periodos económicos adversos gracias a estrategias conservadoras y una administración prudente de riesgos.
“La liquidez y capitalización del sistema permanecen saludables”, señaló la calificadora, aunque anticipó presiones sobre rentabilidad y calidad de activos durante los próximos 18 meses. (Con información de El Sol de México)

