Edgar Prz
En las últimas semanas, los relevos de titulares en algunas dependencias estatales y municipales se siguieron dando, no se detuvieron. Lo cierto es que las promesas de cambio, de destituciones que se prometieron después de los primeros 100 días no se cumplieron.
Ese pequeño descuido, esa leve agravante motivó el desencanto, la apatía, la opacidad, la molestia de la gente para con sus munícipes al seguir con los mismos funcionarios, aguantándolos y tolerando, aunque no aporten resultados…
Muchos funcionarios se han encanchado y están dando su mejor esfuerzo; hay otros que han encontrado su zona de confort y se sienten beneficiados solo por acudir a los eventos y hacer que los vean. No hacen nada por servir, están prácticamente vegetando en sus puestos. Se han enquistado en los ayuntamientos y el Gobierno del Estado. Recordemos que nueve presidencias municipales están en repetición y muchos funcionarios ya van por su quinto año de ejercicio consecutivo sin merecerlo, arrastrando deficiencias, retrasos, ineptitud y, lo más denigrante, apelan a que son inamovibles por ser “siervos de la Nación” y eso los hace intocables…
En estos “tiempos de cambio”, eso es exactamente lo que falta: un cambio de actitud, de servicio, de obligación, de mentalidad. Debe verse como una oportunidad de crecimiento, de desarrollo pleno de sus habilidades, de explotar su capacidad y poner el “Compromiso Social” por delante. Hay algunos cambios hechos plenamente justificados, pero hay otros donde se nota que son premio a los servicios políticos prestados.
Debería existir una limitante en apariciones públicas. Hay personajes cuya vigencia política ya feneció, deberían hacerse a un lado. No representan nada, son como “la Gallina de Jacho”: puro cascajo, cascarón, plumaje… y no traen nada debajo. Pero siguen vendiendo fantasías, y lo dramático es que “alguien se las compra, les cree y los vuelve a patrocinar”.
Un acierto fue el rescate de un talento, de un joven profesionista maya, Tomás Medina Chan, oriundo de Chunhuhub, que es hombre más de “territorio” que de “escritorio”. Este sí trabaja, camina, apoya, ayuda, y no es tan fotogénico como otros que regalan un bastón y lo exhiben como si hubieran dado una ambulancia. Muchos actualmente están vendiendo fotografías de mendicidad para que la gente crea que en verdad están preocupados por el prójimo. Esa es su manera de actuar, es su carta credencial. Es indigno lucrar con la mendicidad…
Ahora, esa actividad tan socorrida por muchos nuevos políticos va a estar regulada por Tomás Medina, quien no es ningún improvisado en el argot político. Es alguien que sabe escuchar, proponer, concertar, replegarse cuando hay que hacerlo, y conserva su mismo perfil y nivel de servicio.
EN OTRO LUGAR…
En el Tecnológico Superior de México, sede Felipe Carrillo Puerto, también un relevo sorpresivo: le dieron las gracias a Erik Angulo, quien se portó a la altura durante su gestión. Fue un impulsor de las actividades y del crecimiento del Instituto. No solo mantuvo su prestigio, sino que lo acrecentó. Ahora, nuevos vientos soplarán en su futuro. Es un profesionista dedicado, responsable, capaz e inteligente. Que los éxitos lo sigan acompañando.
Lo relevó la expresidenta municipal y varias veces aspirante a repetir en el cargo, Paoly Maldonado. Mujer centrada, inteligente, prudente, poco dada a mostrar sus emociones. Fue una sorpresa su designación. Su formación política, actividad a la que se ha dedicado los últimos años, la había alejado de la práctica de la docencia, de la academia.
Es una figura muy vista, muy repetida en las boletas electorales, además de mantener su grupo político cercano incrustado en posiciones del gobierno estatal, bajo el patrocinio de Nacho Perera, en la Agencia de Seguridad Alimentaria, su familiar cercano.
Su condición de mujer política le permite subir fotografías de su toma de posesión con Elda Xix y de su designación con Mara Lezama; solo olvidó que, por elemental cortesía, educación y sensibilidad política, debió haber compartido también alguna fotografía con Mary Hernández, quien es la presidenta municipal del lugar donde se ubica el Tecnológico. Quizás la euforia, la alegría le ganó y no lo ha podido hacer. Eso demostraría que se viene a sumar, a integrarse, a coadyuvar para que el Tecnológico, con el respaldo de la autoridad local, siga creciendo y acrecentando su prestigio.
Su nombramiento algunos lo ven como un reconocimiento a su trabajo. Solo que, si la 4T se está curando en salud, debería implementar que en algunas posiciones exista un concurso de oposición por la plaza; que participen académicos, maestros, gente compenetrada con esos temas, para así asegurar que la educación de los jóvenes estará en buenas manos. Existen muchos jóvenes profesionistas mayas que esperan una oportunidad. Hay que decirle al gobierno que les permita participar, que les abra las puertas y les tenga confianza. Si no, se estaría cayendo en lo que tanto se ha criticado: seguir dando posiciones como premio a políticos.
Con esto, Paoly deberá arrumbar y colgar todos los antifaces políticos que usó en los últimos años. El Tecnológico es académico, no político. Dicen algunos: “Si seguimos haciendo siempre lo mismo, no esperemos resultados diferentes”…
Dentro de Morena hay cuadros valiosos que siguen como anacoretas, y no son tomados en cuenta. Mientras el tiempo pasa…
Morena sigue caminando con pasos accidentados, parece no darse cuenta de que sigue dejando heridos y lesionados. ¿No lo cree usted?
Mejor seguiré caminando y cantando, con Mercedes Sosa: “Cambia lo superficial, cambia también lo profundo, cambia el modo de pensar, cambia todo en este mundo. Cambia rumbo el caminante, aunque esto cause daño, y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño”…



