EDUARDO MAY
MÉRIDA.- La reducción de envíos de remesas desde Estados Unidos hacia Yucatán afectó de manera significativa a cerca de 90 mil familias que reciben estos recursos. El Banco de México informó que, entre 2024 y 2025, el estado dejó de recibir casi 1,500 millones de pesos provenientes de los connacionales en el país vecino del norte.
Según la institución, en 2024 llegaron a la entidad unos 8,500 millones de pesos y al cierre de 2025 se reportaron poco más de 7,000 millones de pesos, lo que representa una reducción aproximada del 17.7% en el monto recibido. Aunque el volumen y flujo de remesas se mantuvo, la condición cambiaria fue el principal factor, ya que el peso mexicano se apreció hasta un 7% durante el último año.
Los datos del Banco de México destacan que Yucatán registró en 2025 una captación de 462 millones de dólares, frente a 454 millones en 2024, un incremento del 1.8%. Sin embargo, la apreciación del peso redujo el monto final de las divisas. El volumen de envíos desde Estados Unidos se contrajo en un 4.6% a nivel nacional, afectando principalmente a Zacatecas, Jalisco, Michoacán y Guanajuato.
En Yucatán, los municipios más afectados por esta disminución fueron Mérida, Tekax y Oxkutzcab, donde se concentra la mayor cantidad de familias receptoras, impactando su poder adquisitivo, principalmente entre trabajadores. La mayoría de los envíos, 98%, se realizan vía transferencia bancaria, consolidando la eficiencia del intercambio familiar.
El Banco de México prevé que en 2026 el flujo de remesas se mantenga similar, influido por las medidas migratorias de Estados Unidos, incluyendo la persecución de indocumentados y regulaciones para la contratación laboral de empresas mexicanas y estadounidenses. (Imágenes creadas por IA)


