Edgar Prz
Estamos a pocos días de que el tsunami político retome fuerza, llega el seglundo año del Período Ordinario de Sesiones y los preocupados legisladores locales por fin volverán dizque a trabajar, reanudarán sus reuniones en comisiones, sesionarán y empezarán a declarar de todos los temas, ya que es su vitrina donde se publicitan. Además de ser su último año, ya que esta Legislatura solo será de dos años.
Varios seguirán acudiendo solamente para cobrar, esa es su mayor preocupación como Alfonsa Padilla del MAS, después de esta beca por dos años, jure usted que no volverá a ser premiada, total, con lo que se está llevando. Muchos saltarán para ser vistos, otros entrarán a una etapa superior de zalamería, tratando de ser graciosos, payasos y otras cuestiones con las que han labrado su carretera política.
Otros más, que son los menos, los que han dado algunos resultados seguirán cumpliendo sus compromisos y no serán tomados en cuenta. En este País el ser inteligente, capaz a veces es el principal impedimento para acceder a puestos de elección, las autoridades prefieren sumisión, complicidad, silencio, lambisconería a profesionalismo, capacidad, experiencia para seguir navegando a toda vela…
Es en verdad una injusticia que los legisladores solamente trabajen algunas horas a la semana, antes se reunían lunes y miércoles; ahora solo sesionan martes y jueves para que no se cansen del viaje, ya que la mayoría vienen de la zona norte y requieren tiempo para su gestoría, autopromoción y proyección. Nada más falso, ya que no les gusta estar en Chetumal y con esos argumentos pueriles modificaron los días de sesiones.
Ganan un dineral más canonjías como apoyos de gestoría social, vales de gasolina, boletos de avión, viáticos, apoyos económicos en algunos municipios en donde justifican que “abrieron sus casas de gestión”, que asemejan prostíbulos, de día, nadie se para, nadie acude ya que los supuestos apoyos nunca llegan. Además de tener a sus esposas y xunes en alguna nómina estatal, hasta ese lujo se dan. La gente les ha perdido la confianza, se extraña a aquellos diputados que se dejaban ver, saludar y apapachar. Hay que analizar su actuación y modificar sus emolumentos, cambiarles la cantidad de ingresos, que sean similares a sus resultados para que no pierdan el piso.
Esta generación de legisladores parecen topos, siempre andan ocultos, carros con vidrios polarizados, muchos asistentes, abandonaron sus visitas cotidianas a las loncherías, ahora solo restaurantes de postín para que gente de otro nivel los vea y los salude. Pregúntese ¿cuándo ha visto a su diputado local recorriendo su colonia? ¿Visitando las escuelas? ¿Caminando por el parque? Esas postales ya no existen, ahora solo se dejan ver en eventos pomposos, visitan más otros municipios que su distrito. Tratan de aparentar ser más inteligentes de lo que en realidad son.
Son responsables todos de unas comisiones las cuales trabajan cuando se les acuerda o cuando revienta algún problema. ¿Acaso ha escuchado usted algún posicionamiento sobre el problema de los libros de texto? Por supuesto que no, esa Comisión de Educación la preside la sobreviviente del MAS, la misma Alfonsa Padilla, desconoce sobre el tema, no sabe ni cuántas escuelas hay en el estado. Su actitud poco ayuda al enorme esfuerzo desplegado por la gobernadora Mara Lezama, no han entendido que ofrecer resultados es simplemente trabajar y eso es lo que menos hacen…
Es injusto que sigamos incubando a estos representantes populares que solo son amigos en campaña. Es difícil acceder a las oficinas del Congreso, hay limitantes, restricciones y prohibiciones, no recuerdan que son simples empleados y que el pueblo es su patrón. No tienen en sintonía sus actos con sus palabras, se esmeran en hablar bonito y no accionan.
Estamos en orfandad de legisladores, los locales están solamente pendientes de la agenda de la gobernadora para asistir, de los federales Juan Carrillo anda detrás de un blindaje del Verde ya que está hiperdenunciado en la Auditoria Superior por faltantes, trae muy largas las uñas. La bella de Anahí está enferma por presidir Benito Juárez y abandonó todo por estar dirigiendo la campaña de Claudia Sheinbaum, hasta los nombres de los pueblos se le olvidaron. Laura Fernández tiene alerta Amber por si alguien la ve. Alberto Batún con el distrito más grande está dedicado a todo menos a legislar, se siente Embajador de Campaña ya que fue tres días con Delfina al Estado de México y ahora no hay quien lo soporte.
José Luis Pech se perdió en la mutación de Morena a Naranja, antes era más movido, más activo, ahora parece que hasta el habla perdió. Por cierto, ¿Mayuli vive? Hace meses que esta desaparecida del mapa político, no de la nómina y de los depósitos a sus tarjetas.
Faltaba por supuesto la Reina de las Camisetas y socia de las derrotas, Marybel Villegas quien sueña con Cancún, se ve en el edificio de la Avenida Tulum número 5. Tan cerca pero tan lejos (so close and yet so far), su sueño cada día se desvanece más, la están alcanzando sus propios yerros y errores (Aguakan). Está pintando bardas, cosa que no debería permitirse ya que es contaminación visual y afea el paisaje.
El jueves volvió a perder, se le escapó la Presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, todo le sale mal, todo lo que toca lo vuelve estatua de sal. Uno solo cosecha lo que siembra y Marybel es el mejor ejemplo…
A los nuevos legisladores hay que pedirles que trabajen y abandonen la carrera de la farándula, que dejen de ser vedettes y émulos de la Wendy, por aquello del premio mayor.
Mejor seguiré caminando y cantando “porque el sentimiento es humo y ceniza la palabra, el amor acaba. Porque el corazón de darse llega un día que se parte, el amor acaba…”

