AGENCIAS
LONDRES.- Un reciente informe de Global Witness ha arrojado luz sobre el impacto mortal de las emisiones de gas y petróleo de las principales compañías de combustibles fósiles. Según el análisis, las emisiones de Shell, BP, TotalEnergies, ExxonMobil y Chevron podrían ocasionar la muerte prematura de 11.5 millones de personas para el año 2100, debido al aumento de temperaturas.
Utilizando un modelo desarrollado por académicos de la Universidad de Columbia, Global Witness calculó que cada millón de toneladas de dióxido de carbono (CO2) emitidas resultará en 226 muertes por calor en las próximas ocho décadas. Las estimaciones indican que estas compañías agregarán un total de 51 millones de toneladas de CO2 para 2050, contribuyendo así al exceso de fallecimientos.
Sin embargo, el informe también ofrece una perspectiva esperanzadora. Si se logra la meta de cero emisiones netas a nivel global para 2050, se reduciría significativamente el número de muertes prematuras, estimándose en alrededor de 5.5 millones de personas.
Global Witness enfatiza que el aumento de las temperaturas planetarias, impulsado por los gases de efecto invernadero, ya está cobrando vidas. Un tercio de las muertes por calor entre 1991 y 2018 se atribuyen al cambio climático, con un impacto particularmente severo en Europa, donde 61 mil personas murieron en 2022 debido a las altas temperaturas.
El informe advierte sobre los riesgos del calor extremo, que pueden desencadenar infartos, agotamiento y, en casos extremos, incluso la muerte.

