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HELSINKI.- Investigadores han descubierto que el fondo de la fosa de Japón, a 7.5 kilómetros de profundidad en el océano Pacífico, alberga una gran diversidad de organismos que excavan túneles en el sedimento, según un estudio publicado en Live Science.
Se creía que la zona hadal, entre los 6 y 11 kilómetros de profundidad, era un entorno inhóspito, pero nuevas imágenes de rayos X han revelado madrigueras complejas, algunas con forma de sacacorchos, creadas por organismos bentónicos.
Científicos del Servicio Geológico de Finlandia analizaron 20 núcleos de sedimentos extraídos del fondo marino a 8 kilómetros de profundidad. Gracias a los escáneres de rayos X, lograron identificar estructuras subterráneas endurecidas por la pirita, un mineral que las hace más visibles.
El estudio sugiere que las corrientes de turbidez, flujos de sedimentos ricos en oxígeno y nutrientes, favorecen la regeneración del ecosistema. Este proceso es comparado con los incendios forestales, que destruyen temporalmente la vegetación, pero luego revitalizan el entorno.
Los hallazgos indican que el ecosistema en las profundidades del Pacífico es más dinámico de lo que se pensaba, lo que podría cambiar la comprensión sobre la vida en zonas extremas del océano.

