Edgar Prz
Hace poco más de tres meses, el 27 de marzo del 2025, Cora Amalia Castilla Madrid asumió la dirigencia estatal del PRI. Un PRI que en los últimos años estaba amortajado, inerte, ausente, postrado. Seguía mareado, grogui por el terrible éxodo que sufrió, y su letargo parecía prolongarse…
Pedro Flota lo tenía —como su apellido— “flotando”, sostenido por la única tablita que encontró dentro de un mar moreno embravecido. Abandonó el trabajo del partido, sustituyéndolo por fugaces declaraciones de apoyo, de respaldo a la “difunta” Lili Campos. Estaba postrado, y en lugar de empezar de cero, de darle vuelta a la página, se empecinó en ser vocero, olvidando que el PRI era mucho más que el antiguo municipio de Solidaridad.
En la última elección local terminaron de hundirse, no ganaron ninguna presidencia municipal y, para colmo, en la lista de plurinominales, en el número 1, estaba agazapado un camaleón disfrazado de priista. De todos es sabido que en el gobierno anterior colaboró como panista, un oportunista nato, alguien que no representa los intereses del PRI, sino los suyos. Filiberto Martínez, quien se guardó un tiempo para no ser detenido. Dicen que rentó por unos meses las grutas de Lol-Tún…
Ante ese panorama, el PRI no ofertaba nada para mejorar su posición; por ello, fue un acierto el cambio de la dirigencia. Fue una bocanada de aire fresco, una ola esperanzadora, un sacudimiento a las estructuras, una limpia como la que reciben los árboles en el día de San Juan. La llegada de Cora Amalia le ha impregnado vitalidad al vetusto partido, lo está rejuveneciendo, le está poniendo colágeno, al incluir cuadros frescos, reconociendo primero la militancia, el arraigo, el arrastre, el conocimiento de los estatutos, principios y las ganas de participación, aun a sabiendas de que no están de moda…
Está invitando a participar a cuadros de jóvenes profesionistas. Pedro Flota era un líder recio, seco, poco carismático, pero eso sí, voluntarioso, aunque solitario. Cora es una líder semipopulachera, integradora, inteligente, capaz, y sabe el riesgo que corre, sabe que no hay tiempo que perder, por eso está abriendo las puertas de par en par, el abanico de oportunidades…
Está apuntalando su trabajo político, anda fortaleciendo los comités municipales. Los cambios llevan ese propósito. En la zona maya, en la última semana de junio se dio el relevo del dirigente, entrando Rossy Montalvo Cardeña a dirigir el PRI municipal. Con este simple hecho la sube al ring para la próxima contienda municipal. Recordemos que ha hecho mancuerna con Cora Amalia, ya que fue su suplente en la pasada elección para la diputación federal.
Empiezan los partidos a mover sus fichas, a orear a sus cuadros. Se les brinda la oportunidad, la confianza de buscar espacios políticos con base en sus resultados, en su trabajo y en la aceptación de la ciudadanía. No solo les dice “te pongo”, sino va implícito el “gánatelo”.
Cora Amalia tiene un bagaje político muy extenso, ya fue diputada local, presidenta municipal, contralora del Estado, secretaria de Educación, hasta secretaria de Gobierno. Está levemente curtida, como se dice en el argot político, ya nada la espanta, dicen que ni el Huay Chivo…
Ahora el PRI entra a una nueva etapa de fortalecimiento de sus bases, con cuadros comprometidos. Tienen que demostrar trabajo para ser actores de cambio. Es urgente rescatar la confianza perdida, volver a interesar al ciudadano y, en lugar de denostar o atacar, hay que trabajar y dar resultados. Ese es el mejor argumento. Están motivados por los resultados obtenidos en Durango y Veracruz hace un mes. Que esa euforia no decaiga, no baje de intensidad. Así, la próxima contienda electoral será de pronósticos reservados. ¿No lo cree usted?
La Ixtup
Vaya un reconocimiento solidario al buen David Pool Chi (Caimán), quien hizo un trabajo decoroso en tiempos aciagos, de vacas flacas y de austeridad total. Logró aguantar la tempestad y mantuvo a flote el partido en la zona maya. Es un cuadro valioso, militante distinguido y presto para cubrir cualquier responsabilidad que le asignen. “Muerto el rey, ¡viva el rey!”
La historia le toca ahora escribirla a Rosy Montalvo, joven profesionista que cuenta con capacidad, inteligencia y talento. Asumió el riesgo, y es hora de salir a la calle, a pelear el territorio, que el discurso se vuelva acción. Está en la plataforma de lanzamiento. Depende de su astucia y sagacidad si sigue construyendo o se pierde en el limbo de la opacidad. Esa será su decisión…
Mejor seguiré caminando y cantando: “Voy a seguir una luz en lo alto, una voz que llama, voy a subir la montaña y estar aún más cerca de Dios… y rezar”.






