2 mayo, 2026

Chore: de “Marca Patito” al ritmo del Carnaval

Desde un apodo de infancia hasta convertirse en creador de música para las fiestas al rey Momo, José Catzin ha forjado una carrera que mezcla pasión y disciplina

SERGIO MASTÉ

En el corazón del barrio de San Francisco, en San Francisco de Campeche, entre consolas, guitarras y ritmos en construcción, se escribe la historia de José Catzin, mejor conocido como “Chore”, un productor musical que ha logrado abrirse paso en la industria desde la autenticidad y el aprendizaje constante.

Su nombre artístico no nació en un estudio ni fue diseñado como estrategia de marketing: “Chore” es un apodo de infancia que decidió adoptar como identidad. “Siempre lo sentí como algo con cariño, por eso lo hice mío”, cuenta. 

Aunque hoy se mueve entre géneros como reguetón, trap y rap, su primer acercamiento a la música fue mucho más orgánico. Inspirado en su padre, quien cantaba como aficionado, comenzó a desarrollar desde joven una inquietud por componer. “No sabía cómo se hacía música, pero sabía que quería escribirla”, recuerda.

La guitarra se convirtió en su punto de partida, pero con el tiempo amplió su dominio a otros instrumentos como el piano, el bajo y la batería.

Uno de los momentos clave en su formación fue su paso por la banda de pop punk “Marca Patito”, un proyecto que nació entre amigos cuando apenas tenían 14 o 15 años. Sin grandes pretensiones, el grupo logró posicionarse de manera natural en la escena local, tocando en eventos, fiestas y conciertos, incluso compartiendo escenario con agrupaciones reconocidas.

“Para mí, Marca Patito fue la escuela”, afirma. En ese espacio no solo desarrolló su faceta como músico, sino también como compositor, insistiendo siempre en que la banda interpretara canciones propias.

Evolución musical

Con el paso del tiempo, su camino evolucionó hacia la producción musical, adaptándose a las tendencias actuales sin perder su esencia. Hoy, trabaja con diversos artistas, explorando sonidos urbanos y consolidándose como un creador versátil.

Uno de sus mayores logros ha sido participar en la creación de música para el carnaval de Campeche, una de las festividades más emblemáticas del estado. 

Para “Chore”, la música no sigue fórmulas rígidas. Puede nacer de una emoción, de una tendencia o de una vivencia personal. El amor, el desamor y cada etapa de la vida han sido materia prima en su proceso creativo.

En un entorno donde la tecnología ha facilitado la producción musical, reconoce las ventajas actuales, pero también valora haber crecido en una etapa donde aprender implicaba esfuerzo y disciplina. “Hoy puedes descargar pistas y cantar encima, pero antes tenías que construir todo desde cero”, reflexiona.

Más allá de géneros o modas, su objetivo sigue siendo el mismo que cuando comenzó: crear música que conecte con la gente. No la define como “comercial”, sino como aquella que el público hace suya.

“Chore” continúa produciendo, componiendo y evolucionando, demostrando que el talento local puede trascender cuando se construye con identidad, trabajo y pasión.

El arquitecto del ritmo del carnaval

Desde su estudio, “Chore” habla con la naturalidad de quien ha construido su camino paso a paso. Su historia dentro del Carnaval no fue inmediata, sino el resultado de años de trabajo silencioso, aprendizaje y constancia.

Su primer acercamiento ocurrió hace aproximadamente siete años, cuando fue contratado como productor musical para desarrollar la propuesta artística de una reina del carnaval. Aquella experiencia abrió la puerta a un mundo complejo y vibrante.

“Hay todo un universo detrás del Carnaval”, explica. Coreógrafos, estilistas, maquillistas, músicos y productores forman parte de una maquinaria creativa donde cada detalle cuenta. Con el tiempo, “Chore” pasó de colaborar en ediciones musicales y apoyo técnico, a convertirse en un elemento constante dentro del equipo de producción.

Su evolución fue natural. De editar comparsas y aportar ideas en la selección musical, logró posicionarse como un creativo integral, hasta que llegó uno de los momentos más significativos de su carrera: componer la música oficial del carnaval.

Ese tema, utilizado como apertura en las coronaciones, no solo cumplió su función dentro del evento, sino que trascendió. “La gente lo empezó a escuchar por gusto propio”, comenta, reconociendo que ese tipo de conexión representa el verdadero objetivo de cualquier creador.

Su música honra raíces

La pieza, además, tiene un valor profundamente personal. En ella rinde homenaje a Los Socios del Ritmo, agrupación que marcó su infancia, y a su padre, José Ángel Catzin Briceño, conocido como “La Pitilla”. Así, su música no solo entretiene, sino que también honra sus raíces.

Más allá del carnaval, su carrera ha seguido creciendo a través de la composición y producción para artistas emergentes, así como colaboraciones que poco a poco lo han acercado a proyectos de mayor alcance.

Actualmente, “Chore” trabaja en un proyecto personal que busca reconectar con sus orígenes musicales: cumbia tropical. Lejos de modificar el género de manera radical, su intención es respetarlo y aportar un sello propio, integrando influencias adquiridas a lo largo de su trayectoria.

En paralelo, también contempla el posible regreso de “Marca Patito”, que, según él, quedó en pausa más por circunstancias que por falta de intención. El resurgimiento de sonidos retro y el interés por propuestas del pasado han abierto la posibilidad de retomar ese proyecto.

“Estamos en un momento de transición musical”, reflexiona, señalando que la saturación de ciertos géneros ha generado un espacio para la diversidad y la nostalgia.

En ese contexto, también surge uno de los debates actuales más relevantes: el papel de la inteligencia artificial en la música. Como productor, “Chore” reconoce su utilidad como herramienta, pero es firme en su postura: no puede sustituir al arte humano. “El arte tiene que salir de algo que tenga vida”, afirma. Para él, la tecnología puede facilitar procesos, pero nunca replicar la emoción, la experiencia y la autenticidad.

Así, entre proyectos personales, posibles reencuentros musicales y una sólida presencia en el carnaval, “Chore” continúa construyendo una carrera que refleja evolución e identidad.

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