El caso de la desaparición de la joven Cindy Saldívar luego de abordar un automóvil de alquiler y el ataque armado en la zona hotelera contra presuntos taxistas narcomenudistas dispara la desconfianza ciudadana y pone en el banquillo a la organización taxista; presenta regidor Issac Janix proyecto urgente de inspección y vigilancia
CANCÚN.- Tras los casos de la desaparición de una joven que abordó un automóvil de alquiler la noche del sábado y el ataque armado el lunes en plena zona hotelera contra un grupo de taxistas presuntamente dedicado a actividades de narcomenudeo volvieron a poner en el ojo del huracán al gremio, desatando una ola de desconfianza que ya ha hecho eco en las redes sociales, donde incluso se exige el retorno de la plataforma Uber, que abandonó la plaza sometida por una regulación restrictiva, inducida precisamente por las presiones del sindicato taxista.
En este contexto, el regidor independiente Issac Janix Alanís presentó este martes un proyecto para realizar un operativo en el cual se vigile a los taxistas de Cancún, con el objetivo de realizar una revisión de las unidades del Sindicato Andrés Quintana Roo, a fin de que cuenten con la documentación que acredite, tanto al conductor como a la unidad, además de prevenir que en las unidades se trasladen armas u otros objetos ilegales.
“Definitivamente requerimos cerrar filas, gobierno y ciudadanos, para que lleguemos a lograr la efectividad en la prevención que la ciudadanía merece y este operativo es lo que busca, ayudar al Sindicato y al Ayuntamiento con el tema de la seguridad en el transporte público”, explicó.
La propuesta fue anunciada por el regidor y antes del mediodía ya la había presentado a Presidencia, Secretaría General, Sindicatura y regidores, tema que será tocado en la agenda de la próxima sesión de Cabildo.
En el oficio dirigido a la presidenta municipal Mara Lezama, Janix Alanís subrayó la importancia de implementar, en calidad de urgencia, “un programa enfocado a inspeccionar y vigilar las condiciones de prestación de servicio de los taxistas en Cancún, quienes por años han estado ofreciendo un servicio pésimo e inseguro”.
“La gravedad de la situación –apunta el documento– aunado a las innumerables quejas y delitos en los que se ha visto involucrado el gremio taxista ha servido para que la población haga a un lado la opacidad y se manifieste a través de las redes solicitando resultados en materia de seguridad”.
“Independientemente de que haya Uber o no, necesitamos tener una mayor participación ciudadana y si entra, lo mismo podemos tener conductores de Uber que se dediquen a hacer malas cosas, de forma que si llegan a entrar también estarían bajo el escrutinio de un operativo como el que propongo”, detalló el regidor.
