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WASHINGTON.- La NASA autorizó el desarrollo de Haven-1, la primera estación espacial comercial del mundo, que podría entrar en órbita en mayo de 2026. Este laboratorio compacto marcará el inicio de una nueva era en la exploración humana, donde compañías privadas asumirán gran parte de las operaciones en órbita baja.
Vast, empresa californiana responsable del proyecto, construye un módulo cilíndrico de 4,4 metros de diámetro y 45 m³ de volumen habitable, equivalente a un autobús urbano. Aunque ocho veces más pequeño que la Estación Espacial Internacional (EEI), su diseño permitirá validar tecnologías críticas antes de futuros desarrollos orbitales mayores. Haven-1 operará durante tres años, con hasta cuatro misiones de dos semanas cada una, y albergará cuatro astronautas por misión.
El laboratorio incluirá una ventana panorámica de 1,2 metros, espacios privados para dormir, una mesa común desplegable y conexión de alta velocidad mediante Starlink. Los tripulantes realizarán experimentos en microgravedad centrados en biomedicina, fármacos, células madre y materiales avanzados.
El proyecto forma parte de un cambio estratégico: la EEI, que durante 25 años albergó a casi 300 astronautas de 26 países, será retirada en 2030 debido a su alto costo de mantenimiento, superior a 12 millones de dólares diarios. Las estaciones privadas buscan reducir estos gastos y generar un modelo sostenible, estimado entre 2,7 y 5,5 millones diarios.
Otros actores, como Blue Origin, también trabajan en estaciones orbitales, mientras la NASA planea concentrarse en la exploración lunar y marciana. Haven-1 representa una primera prueba del potencial comercial en el espacio: pequeña en tamaño, pero con ambiciones de sentar las bases de un ecosistema científico, industrial y turístico en órbita baja.

