2 mayo, 2026

Artistas en el desamparo | Reportaje

A diferencia de lo que sucede en otros países, donde sus autoridades reconocen la importancia del quehacer cultural y se han preocupado por apoyar al sector durante la pandemia, los artistas en Quintana Roo enfrentan una situación desesperada, sin recursos para subsistir e imposibilitados para trabajar, por considerarse que la suya no es una actividad esencial

JENNIFER AGUILERA

Se dice que “una sociedad sin cultura es un país sin alma”, y es el escenario ante el cual se encuentra hoy Quintana Roo, desalmado y enceguecido ante la problemática que enfrentan más de siete mil 500 artistas que radican en la zona norte del estado, quienes se encuentran en total desprotección, sin empleo ni prestaciones de ley, como seguridad social, seguro de desempleo –bueno, ni siquiera alimentos para llevar a sus mesas–; y es que desde hace cuatro meses, ante la pandemia de coronavirus (COVID-19), la industria del entretenimiento y la cultura fue considerada no esencial y por lo tanto se mantiene paralizada, por lo que se sienten en la incertidumbre al no saber cuándo se reabrirán sus fuentes de empleo.

Actores de teatro, cantantes, bailarines y músicos hoy no tienen ni para comer, mucho menos para pagar la renta de sus viviendas y los servicios esenciales, ellos fueron de los primeros despedidos en hoteles, restaurantes, discotecas y escuelas, han vendido y empeñado sus bienes para poder sobrevivir, algunos optaron por irse de Cancún o la Riviera Maya, otros venden comida o productos por catalogo y ni con todo lo que hacen por sobrevivir logran salir adelante.

Sin apoyo

De hecho, en Cancún existen varios colectivos de artistas que se han estado uniendo para solicitar ayuda, tanto al gobierno estatal como municipal, para saber si existe un plan o programa cultural emergente por el COVID-19, tal y como sucede en otras entidades del país.

A finales del mes pasado un grupo de artistas organizó una manifestación pacífica en la glorieta del ceviche

Por ahora se les ha hecho sentir que son el sector menos importante, ya que no han obtenido ningún tipo de respuesta de los titulares de las instituciones estatales y municipales, todo parece indicar que no hay un presupuesto asignado para el gremio artístico. Tan desesperados se encuentran que a finales del mes pasado el grupo “Artistas Unidos Independientes de Cancún” organizó una manifestación pacífica en la glorieta del ceviche, implorando que los dejen trabajar.

Lo más lamentable es que hasta los que se sentían arropados por una organización que teóricamente habría de respaldarlos también la están pasando mal, tal es el caso de los tres mil artistas afiliados al sindicato de músicos de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), los cuales también han manifestado estar sin ningún tipo de apoyo por parte de su sindicato.

También los artistas sindicalizados lamentan el desinterés de sus representantes

Tan mal se encuentran el sindicato de músicos de la CROC, que los profesores de su propia escuela de música han interpuesto una queja ante la Procuraduría Auxiliar de la Defensa del Trabajo en contra de quien resulte responsable de esa escuela, llamando a los líderes del sindicato a citatorio: Esteban Madrigal, Felipe Cortés, Isaías González, Mario Machuca y Paola Ancona.

Al respecto, cabe comentar que El Despertador de Quintana Roo únicamente pudo obtener las declaraciones de Felipe Cortés, quien aseguró que desde noviembre ya no es dirigente del sindicato de músicos, por lo que adujo ser únicamente un afiliado ajeno a la problemática, y admitió que tiene conocimiento del citatorio, el cual tratará de solucionar con las autoridades correspondientes.

Testimonios

Verónica Camal lleva trabajando en la industria artística más de diez años como administradora de una compañía artística, pero desde el mes de marzo no ve un peso de su salario, ya que al detenerse todos los contratos con los hoteles de Cancún y la Riviera Maya, empezaron las dificultades económicas para todos los trabajadores.

Aunque a lo largo de estos meses la empresa les ha apoyado con despensas, les dio vivienda a algunos más y con la apertura de algunos hoteles han logrado volver a presentar algunos espectáculos, sin embargo son muy pocos y sólo algunos días, por lo tanto, no creen resistir esta situación hasta diciembre.

Los escenarios permanecen vacíos, sin fecha para su reapertura

Comentó que con mucho dolor tomó la decisión de irse de Cancún junto con sus hijos, ya que sus ahorros se le agotaron, llegó el momento en que tuvo que pedirle dinero prestado a su madre, pero su situación es tan agobiante ya que decidió irse a radicar por un tiempo con su hermana en otra entidad del país, donde su único gasto son los alimentos, los cuales son más económicos que en Cancún y con ello se ahorra el pago de los servicios básicos, así como la renta de su casa.

El director artístico y compositor Noe Garrido, fundador del Coro de la Ciudad de Cancún, explica que gran parte de sus ahorros ya se le esfumaron y en este momento tiene dificultades para saldar deudas, como ahora con su línea telefónica; también ha considerado irse por un tiempo del Caribe Mexicano y regresar a su ciudad de origen, para residir en la casa de sus padres.

Noé Garrido

Y es que afirma que quienes se dedican a la docencia o proyectos sociales como él se han quedado sin ninguna entrada de dinero, al encontrarse cerradas las escuelas y por la imposibilidad de presentarse en algún lugar, y por más que ha intentado impartir clases vía internet a veces la señal es muy mala, y los niños se distraen muy rápido al estar en sus hogares, tanto que resulta una labor titánica, además de que el número de alumnos ha disminuido, por los propios problemas económicos que enfrentan los padres de familia.

Indicó que él forma parte del Consejo Consultivo Ciudadano de Cultura en el municipio de Benito Juárez, el cual esta conformado por 23 personas de diferentes disciplinas, cuya principal petición es que se reabran cuanto antes los espacios culturales para que ellos puedan reactivar su economía, ya que también los artistas necesitan comer y llevar ingresos económicos a sus hogares, no pueden vivir de pedir dinero prestado o estar empeñando sus cosas de valor.

Gina Saldaña, directora del teatro Xbalamqué, explicó que, como directora de un teatro, se maneja por proyectos y temporadas, y al estar la gente confinada en sus domicilios sin saber por cuánto tiempo, se encuentra en una situación de incertidumbre. Comenta que inicialmente pensó que las medidas durarían solamente un mes y medio para después regresar a la normalidad, tal y como sucedió en el año 2009 durante la epidemia de influenza AH1N1; sin embargo, ahora llevan casi cuatro meses de inactividad y no se sabe para cuándo cambie la situación.

Gina Saldaña

Dijo que resulta difícil no poder ensayar, no ver a sus compañeros y no saber qué decirle a su público, para cuándo van a poder regresar; de hecho, algunos de los actores ya le han manifestado que ante lo difícil de su situación económica se ven obligados a irse de Quintana Roo, lo cual le resulta muy triste y aunque quisiera poder ayudarlos para que se queden aquí, por ahora se encuentra imposibilitada para hacerlo.

Dijo que han tocado las puertas de los institutos de cultura del estado y el municipio en busca de apoyo, pero hasta el momento no tienen ningún tipo de respuesta, sólo les han solicitado sus datos sin informarles nada, creándoles falsas expectativas.

Señaló que en otros países reconocen la importancia de tener una comunidad artística y se les ha apoyado, además de que podrían ayudar a paliar el estrés y la situación de ansiedad que muchas personas están padeciendo por el confinamiento, con el desarrollo cultural, para mejorar y controlar sus emociones.

Recalcó que al gremio artístico le urge salir de esta crisis, y desea que pronto cambie el semáforo epidemiológico estatal al color verde para poder regresar a sus actividades y que no les quiten el teatro, pide que por lo menos ya les permitan ensayar las obras, son cuatro meses de mucha incertidumbre y desesperación.

Explicó que si ella ha conseguido salir adelante es gracias a que es maestra en una institución pública de nivel medio superior, y aunque desearía poder ayudar a otros artistas sus finanzas están muy limitadas, cada uno tiene su propia historia y lo más que puede hacer es escucharlos.

Andrew, quien es gerente de un hotel, aseguró que le gustaría poder ayudar a los artistas y contratarlos por lo menos para uno o dos espectáculos a la semana; sin embargo, es buscarse problemas con el sindicato, el cual –lamentó– es como una mafia; ejemplificó que si se contratan artistas nacionales que por su propio pie llegan a solicitar empleo, no tarda en aparecerse la gente del sindicato para exigirle una cuota al hotel y al artista, y si son extranjeros, la cosa es peor: amenazan con denunciarlos a la Secretaría de Relaciones Exteriores y Migración, sin conocer siquiera la situación de los artistas, llegan hasta a exigir una comisión para permitirles trabajar.

De tal forma que por querer ayudar uno termina metiéndose en más líos, dice; por lo tanto, así como él muchos de sus homólogos en otros hoteles optan por hacer lo mismo: no contratar a ningún artista, así sea muy bueno en lo que hace y brinde un excelente espectáculo, es mejor no meterse en problemas, pues en estos momentos de por si la ocupación no es todavía la que desearían.

Artistas piden que las autoridades los dejen volver a trabajar

Cabe destacar que la mayoría de los artistas que residen en Quintana Roo trabaja en el sector turístico, presentando todo tipo de espectáculos, desde conciertos de música, hasta espectáculos circenses, de magia, infantiles, de danza folclórica, bailes de talla internacional, entre otras disciplinas, y la mayor parte de ellos cuentan con estudios universitarios. Hay otros artistas que laboran en escuelas, pero tanto los que están por su cuenta como en colegios particulares, casi todos perdieron sus empleos y se mantienen en la inactividad.

En todos los casos, los integrantes de la comunidad artística solicitan que los volteen a ver el gobierno y la sociedad, ellos conocen perfectamente la importancia de cuidar la salud, pero al mismo tiempo piden que las autoridades comprendan su urgencia de regresar a sus actividades para reactivar su economía, ya que de no hacerlo no tienen ni para darles de comer a sus familias.

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