EL TEMA DE HOY
CUANDO LOS PEQUEÑOS INICIAN LA ESCUELA
¿Por qué es importante que los niños vayan a la escuela? El asistir a la escuela es un evento novedoso, el primer gran cambio en la vida de los niños.
Empezar la escuela supone un cambio importante en sus vidas, un cambio que puede afectar positiva o negativamente la relación que establezcan con la escuela y su trayectoria educativa en el futuro.
Los niños van al colegio no solo para aprender a leer, escribir, sumar o restar. La escuela es un lugar donde el niño/a se formará en distintos géneros de instrucción. En la escuela, los niños van formando gradualmente su carácter, su capacidad de reflexión y juicio, y al mismo tiempo amplían sus conocimientos.
El momento ideal para llevar al bebé a la escuela infantil
La Academia Americana de Psiquiatría Infantil y Adolescente recomienda la edad de tres años como una buena edad para mandar al niño/a a la guardería, no antes, ya que durante los primeros años de vida el mejor lugar para tu pequeño es su hogar. La figura de la mamá o del papá son una figura representativa constante que el bebé necesita tomar como referente durante sus primeros meses de vida, y que es necesaria para el adecuado desarrollo emocional del bebé.
Cuando el niño no quiere ir al colegio
En la mayoría de los casos, acudir a la escuela supondrá la primera vez en la que el niño/a se separe de su ámbito familiar, donde se siente seguro y protegido.
Se encontrará en un lugar nuevo, desconocido para él; con unos compañeros que no conoce y una nueva figura de autoridad, que también le resulta desconocida.
Es normal que, durante estos primeros días los niños muestren diferentes tipos de comportamientos como respuesta al miedo y a la inseguridad de verse “abandonados” en un sitio desconocido, tales como llanto, rabietas, timidez, ataques de genio y vómitos.
Pero no debemos asustarnos porque es su forma de comunicarnos su descontento y, poco a poco, irán cambiando.
Para entender algunas conductas de nuestros hijos no hay mejor manera que la de ponernos en su lugar. Ser comprensivos con ellos, ayudándoles a que este cambio sea más fácil, hablando de lo que va a pasar con varios días de antelación. Intentar comprender sus miedos y temores para saber cómo consolarlos.
Cuando un niño/a va por primera vez a la escuela o colegio, algunos padres también sufren por tener que dejarlo, por miedo a que su pequeño no disfrute, pero todo eso forma parte de la nueva realidad de los niños, y tenemos que ayudarle y comprenderle.
Y es que, si existe alguna fórmula mágica para que la adaptación de los niños a la escuela o colegio sea lo mejor posible, es el que sus padres tengan un comportamiento positivo.
Por qué no llevarlos a la escuela antes para que la vean por fuera y explicarles que es la escuela a la que asistirán y qué relación va a tener con ellos. Y una vez llegado el gran día, hacer ese momento más llevadero.
¿Recuerdas tu primer día de trabajo? Los nervios, la expectación, las dudas y los recelos que tenías sobre lo que ibas a encontrar, si lo ibas a hacer bien, etc… Imagínate que lo que tu hijo/a siente es casi lo mismo, con la diferencia de que ellos todavía no saben defenderse y no tienen la misma madurez ni experiencia que tú.
Piensa en tu pequeño/a y transmítele seguridad y la certeza de que, si lo dejas en la escuela o colegio, es lo mejor que estás haciendo por él o ella. Dale un fuerte abrazo, sonríele, motívale y si es necesario repítale lo bien que puede pasarla. Nunca será demasiado para ellos.
Para conseguir que tu hijo/a se adapte bien a la escuela o al colegio, sobre todo, si es la primera vez que le llevas, es recomendable seguir estos consejos que le ayudarán a superar esta situación con naturalidad.
1. Adaptación horaria. Al principio, lleva al niño/a sólo durante algunas horas a la escuela y, poco a poco, ve aumentando el horario. Cada niño necesita de su tiempo.
2. Objetos de apego. Deja que tu hijo/a lleve, si así lo desea, su juguete preferido, o algo que le sea familiar y le mantenga unido con su hogar.
3. Despedidas rápidas. Evita prolongar las despedidas largas. Hay que transmitir seguridad al niño/a y evitar dramatismos. Tu hijo/a debe saber que dentro de un rato vendrás a recogerle y que lo que estás haciendo es lo mejor para él o ella.
4. Motivación y ánimo. Al salir de la escuela, dedícale tiempo, jugando con él o ella. Es bueno que descubra que lo que hace no es tan distinto de lo que hace habitualmente en casa. Anímale a compartir contigo las experiencias que aprende. Y demuestra alegría y entusiasmo por sus progresos y logros.
5. Entradas y salidas. Es conveniente que la madre o el padre vayan a llevarle y a recogerle. Esta rutina le proporcionará seguridad y, además, se acostumbrará más rápido al cambio.
6. Contacto directo. Siempre que lo consideres necesario habla con la profesora o educadora sobre las dudas, inquietudes y sobre cualquier cambio que observes en el niño/a.
7. Habla con tu hijo sobre la escuela, busca conocer su opinión y sus gustos en cuanto a esta y en cuanto a los maestros.
8. Actividades. Busca estar siempre pendiente sobre las actividades que están desarrollando en clase: fichas, canciones nuevas, estaciones del año, etc, para entender y potenciar su aprendizaje.
9. Evolución y etapas. Los aspectos de la evolución del niño/a deben ser coordinados con las educadoras para que se lleven de la misma forma en casa y en la escuela.
10. Alimentación. Procura tener en cuenta qué es lo que come cada día en la escuela, para poder ofrecerle una dieta más equilibrada.
11. Ambiente relajado. Para una mejor adaptación del niño/a a la escuela conviene que su día no empiece con prisas o agobios al salir de casa. Así que nada de prisas por la mañana. Procura despertarle con tiempo para que desayune tranquilamente y se dirija sin prisas a la escuela.
Los padres y la escuela
Los padres son los primeros maestros y los que ejercen mayor influencia en las vidas de los niños. Por eso es muy importante que los padres desarrollen y mantengan enlaces fuertes con las escuelas de sus hijos.
Cuando los padres y las familias se involucran en las escuelas, los niños tienden a destacarse más y sus opiniones sobre la escuela son más positivas.
Es importante tener en cuenta que cada niño es un mundo particular, diferente a cualquier otro. Por eso, cada uno tendrá una respuesta diferente frente a esta misma situación.
Así, los periodos de adaptación tendrán diferente duración en función de la personalidad del niño, y no tenemos que angustiarnos por ello. La mejor respuesta es hacer que todo este proceso de adaptación discurra de forma natural.
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