Edgar Prz
Provenía de una estirpe de guerreros, poseía un linaje de maya puro, descendiente directo del último comandante maya cruzoob don Evaristo Sulub, quien tuvo la osadía de enfrentar en abril de 1933 al Ejército Federal. Sus genes familiares lo dotaron de una herencia combativa, por lo que nada le fue desconocido, me refiero al quizás último verdadero General Maya, don José Isabel Sulub Cimá…
Era un tipo realmente increíble, sin temores, sin miedos, se le recuerda cuando desafió la seguridad del Presidente López Obrador en la celebración del Día de la Bandera hace cuatro años en Chetumal, parsimonioso, con garbo, con su estilo propio, sombrero en mano, marcando su tiempo, surcó toda la plancha de cemento de la Explanada de la Bandera para plantarse frente al Presidente y saludarlo. Una escena única, una postal sui generis en donde estaban frente a frente el Comandante Supremo del Ejército Mexicano, representado por el Presidente y el General de mayor prosapia dentro los Dignatarios Mayas…
Don Isabel era un tipo verdaderamente sorprendente, único, era un líder nato entre los dignatarios, sabía alternar con la gente y no se amedrentaba ante las autoridades; al contrario, les exigía respalden a su etnia, les recordaba que las tradiciones, la historia y la cultura estaban de su lado.
Se tomó el atrevimiento de acudir a la toma de posesión de López Obrador y como el gobierno estatal era de oposición y ser opositor es un pecado en este país, entonces, los émulos de Mejía y Miramón le prepararon el tapete de traidor, de entreguista, de no haberlos consultado para acudir a México y otras cosas banales, pueriles, dirigidos por la nefasta, ineficaz e ineficiente mal recordada de Delta Moo, quien era la rectora del Inmaya, sólo por ser comadre de CJ le asignaron esa responsabilidad…
Eso causó un cisma entre los dignatarios y algunos se vendieron por su ignorancia y por el aumento de la limosna que les daban.
Ellos no son culpables de su pobreza, Delta abusó de ellos y acordaron retirarle a don Isabel el liderazgo del Centro Ceremonial de la Cruz Parlante, por ello los acusó ante López Obrador y organizaron una pantomima, alargando su retorno. Él y otros ocho dignatarios recibieron la clasificación de “personas con experiencia” y les bajaron su compensación de 2,700 bimestrales a 1,800, o sea 900 pesos mensuales era lo que recibía. Sólo porque el General respetaba a las mujeres, si no Delta bien se merecía que la amarren y le peguen tres arrobas de latigazos o cintarazos en la Pila de los Azotes como escarmiento y se le quite lo malcriada. Cada arroba son siete latigazos, bien merecido se lo tenía…
Existen cinco Centros Ceremoniales y dos Iglesias que constituyen la estructura de adoración de la Santa Cruz, son 490 dignatarios entre cocineros, rezadores, soldados, cabos, tenientes, generales que reciben ese donativo bimestral de 2,700 pesos más una despensa. Esa es la enorme contribución del gobierno para estas personas que preservan, conservan, cuidan y mantienen las tradiciones. Es un grupo muy utilizado para las postales fotográficas, para darle el toque a los eventos, el baño de pueblo, esa es la simpleza del trato que les dispensan.
Debería existir un fideicomiso para ellos, así como hay para los hoteleros, para promoción turística, para el sargazo y demás, en donde por cada turista que ingrese al estado y le cobran le agreguen un dólar como porcentaje económico, que sirva para mejorar sus condiciones de vida, que la pobreza la puedan ver de lejos, que eleven su calidad de vida, que disfruten a sus familias, que cuenten con un seguro médico y un seguro de vida, ¿no cree usted que ya se lo ganaron, ya se lo merecen, por tantos años de engaño, de mentiras y de aprovechamiento de otros y el olvido de ellos?
El General murió en la miseria económica, sus últimos meses estuvo postrado en su hamaca y las autoridades ausentes; total, ya están el poder y no es época de campañas… Eder Chuc, el nuevo responsable del Inmaya era el enlace, el vínculo para que la ayuda le llegue a cuentagotas, lo hacía más por su sentimiento de maya que como funcionario.
Muchos traicionaron al General, se aprovecharon de su ignorancia y escalaron posiciones, al llegar le cerraron las puertas como Máximo Balam, delegado del INPI, antes era su lazarillo, arribó al cargo y se olvidó hasta del nombre del General. La familia está resentida ya que ayudó a muchos y nadie lo respaldó para paliar su enfermedad, sólo acertaba a decir “soy un hombre sin rencores, pero tengo fe que todo lo que me hicieron no fue olvidado ya que hay un Dios que todo lo ve y él es mi aliado…” Ojalá que esa profecía algún día se cumpla para enaltecer el nombre, el legado de su trabajo, la concordia que sembró en los Centros Ceremoniales e intentó poner un alto y los dejen de mirar como los “curiosos de los eventos”, ellos representan mucho más y Don Isabel sabe que su nombre seguirá retumbando y el eco estará presente en la Zona Maya…
Mejor seguiré caminando y cantando “Mariposas amarillas, Mauricio Babilonia, mariposas amarillas que vuelan liberadas, mariposas amarillas, Mauricio Babilonia, mariposas amarillas que vuelan liberadas. Eres epopeya del pueblo olvidado, forjado en cien años de amores e historia, eres epopeya de un pueblo olvidado, forjado en cien años de amores e historia. Mariposas amarillas que vuelan liberadas…”




