29 mayo, 2026

Embruja Agustín Lara con arrebatos musicales del violín en tianguis verde de “la 100”

Héctor Cobá 

De película. Los caminantes sucumben al embrujo: Cada día para nosotros algo nuevo/ Mente abierta para una visión diferente/ Y nada más importa*, en el tianguis verde, en la supermanzana 101, en el tianguis verde conocido como de “la 100”, el primer domingo de febrero de 2024.

Impensable por el rumbo escuchar folk metal de España, trash metal de Estados Unidos, hard rock de Gran Bretaña-Australia, pop rock de Noruega; música de las películas Juego de Tronos, Piratas del Caribe y Rocky; pop de Inglaterra-Alemania y rock de Suecia.

En el orden enlistado, las bandas o grupos y connotados músicos y cantantes: Mägo de Oz (Fiesta Pagana), Metallica (Nothing Else Matters – Nada Más Importa), AC/DC (Highway to Hell), Gran Bretaña-Australia Hard Rock, trio A-ha (Take On Me), dúo Kim Petras y Sam Smith (Unholy impío), Europe (The Final Countdown cuenta regresiva).

A las 13 horas, arrobados por el violín del brujo musical Miguel Bustamante, quien ha estado en orquestas sinfónicas y filarmónicas, y en ensambles, él ejecuta Juego de Tronos, a petición de una fémina autoridad de la Unión de Tianguis y Comerciantes Ambulantes; el filarmónico callejero antes avisa que tocará una petición musical y sigue la melodía solicitada. Termina la canción y un vendedor, arma en mano, de plástico claro, de lo que vende, grita: échenle uno de 200, de propina.

El ejecutante se resguarda en uno de dos puestos juntos, en el primero se vende lentes, bocinas, gorras y zapatos para caballero, en el segundo de la esposa ropa, zapatos y bolsos para mujeres. Tras 12 minutos los asistentes y escuchas graban con sus teléfonos celulares. Un olor a marihuana llega de cerca, obvio, en días que no hay tianguis verde, es rumbo caliente.

Un uuuuu, fiuuuuu en reconocimiento a las canciones ejecutadas. Muchas personas pasan y pasan, una parte se detiene un rato a escuchar. Cooperen si no los mato, cooperen, apunta y amonesta el de la metralleta de plástico.

Va Metallica; el calor y bochorno tras una mañana fresca obliga a llevar en la mano una michelada ¿con o sin cerveza?, un pitufo (bebida azul), o botellas de agua para saciar la sed.

Una dama pasa de largo, pero no deja de practicar sus pasitos de danza… Joven mamá con su recién nacido en brazos disfruta la música. Bravooooo, un papá que carga su niño en sus hombros. 

Imparables las grabaciones con celular, la gente baila y baila, sigue el ritmo con la cabeza, manos, hombros, con manos y abdomen simulan tocar la guitarra. De una familia de cinco integrantes, la progenitora baila. El papá y su hija la imitan. La señora brinca y brinca, y alza la mano derecha siguiendo el “satanico” ritmo musical: “Ponte de pie / Alza el puño y ven/ A la fiesta pagana”/ como dice la bailable canción de Folk Metal Fiesta Pagana del grupo español Mägo de Oz. También chasquea los dedos al ritmo de las cuerdas del violín.    

Otra mamá baila con su bebé como si estuviera en la pista de baile, ella misma se echa porras: ¡bravooo!

Pasa un caballero que exclama: Bravoooooo, fíiiiiii.

Un clásico de clásicos, muchas la identifican como la de Rocky, una canción de la película del mismo nombre, es Eye Of The Tiger (Ojo de Tigre) del grupo estadounidense Survivor. 

39 minutos después de la primera vez, el olor a marihuana persiste, muy cerca está quien fuma, con su camiseta de jugador de basquetbol de los Lakers.

A un senecto en silla de ruedas, empujado por su esposa, ella le pone en la mano un billete de 20 pesos para la propina, él extasiado. ¡Se va!

Casi después de una hora y 20 minutos. Acalorado Bustamante afirma: Ha llegado la hora de partir. Lástima que terminó señala el señor Lara.

14:16: Viene La Llorona, segunda interpretación  después del cierre.

Dos minutos después. Nene cargado por su papi tira un billete de 20. ¡Gracias carnal, chingón!, dice el segundo.

Anfitrión de los siete mares  

Don Agustín Lara, quien se dedica a asuntos del mar, invitó al violinista. Explica después de una observación. Usted trae en 2023 y en 2024 músicos a su establecimiento ¿por qué razón? Miguel es un amigo, ya andaba aquí en el tianguis, lo ponían ahí en la esquina (de la calle 133 norte por 18, manzana 59, lote 20), como estaba ahí al sol y no podía sentarse, se juntaba mucho la gente. Sabes qué Miguel, vente a mi puesto, le damos un plus a la cuadra y la gente te va a escuchar. La verdad ese tipo de música es para escuchar. 

¿Él es parte de un dúo, a veces de un trío? Sí, ellos andan en la zona hotelera de Cancún, los contratan; inicialmente vino él solo y después trajo a sus amigos, a sus compañeros.

¿Qué dice la gente por lo que ven, lo que escuchan? Está fascinada la gente, lo felicita, el tipo de música que toca él es algo agradable a nuestros oídos.

¿Mejoran sus ventas? Sí, hay mucha gente que viene, allá, allá en el puesto de junto, que es de mi esposa. La gente que viene se para a escuchar,  es un plus, es un plus.

Violinista, violista

Miguel Bustamante con tres años de cancunense recuerda que cuando llegó a Cancún iba casi todos los días a los tianguis de las mañanas y de las noches. Ahora tengo trabajo y toco en hoteles de Cancún, Isla Mujeres, Playa del Carmen, y más de la Riviera Maya. Voy los domingos de vez en cuando, si es que tengo chance. 

En mis presentaciones toco música comercial o la que me lleguen a pedir en los diferentes trabajos, incluyo desde música clásica hasta rock. 

Señala que por el momento no tiene pensado ir a trabajar a otros lados, ya que lo ha tratado muy bien el Caribe. Aunque las oportunidades a veces se presentan de un día para otro.

Acerca de sus estudios menciona que estudió licenciatura en música en el Instituto de Artes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), en la misma formó parte de la Orquesta Sinfónica de la misma universidad, además de la Orquesta Filarmónica de Pachuca y de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Pachuca; en la actualidad es integrante del grupo Stimmen Ensamble, con el cual participó en varios festivales en Hidalgo, como el Festival del paste en Real del Monte.

Él de 34 años se presenta como violista (persona que toca la viola), y violinista (persona que toca el violín) según el diccionario de la RAE; en su tarjeta de presentación, cortada a medio suaje, parece unas alas de ángel o la silueta de una lira medieval –de cabeza–. Además de ejecutante del violín y la viola imparte clases particulares de ambos instrumentos musicales.  (Fotos: Héctor Cobá)  

* Nothing Else Matters – Nada Más Importa

hectorcobacc@gmail.com / Facebook: Héctor Cobá / X: @HctorCob

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