El desplome parcial del techo de una caverna a la vera de la carretera federal a Tulum pone de manifiesto una vez más la vulnerabilidad del Gran Acuífero Maya, principal fuente de abastecimiento de agua dulce de la Península, en permanente por los imprudentes excesos de la actividad humana
POR JENNIFER AGUILERA
Las aguas subterráneas de Quintana Roo, Yucatán y Campeche son una bendición de la naturaleza, la principal fuente de abastecimiento de agua dulce de todas las actividades humanas de esos tres estados y al mismo tiempo es un recurso no renovable muy vulnerable a la contaminación debido a sus características kársticas –un término utilizado para referirse a la superficie de la tierra cuando las calizas u otras rocas solubles son las dominantes–, lo que permite la infiltración, aseveró Roberto Rojo, presidente del Círculo Espeleológico del Mayab.
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El acuífero de toda la península es un recurso hídrico no renovable y la fuente de vida de los últimos 15 mil años, es un territorio conectado y que se debe de preservar y proteger, ya que de no hacerlo se puede contaminar y perder, afirmó, por su parte, Gonzalo Merediz Alonso, director ejecutivo de la Asociación Civil Amigos de Sian Ka’an.
La Península de Yucatán posee una enorme cisterna de agua natural subterránea formada por las filtraciones del agua de la lluvia, que es la más grande de México, es un tesoro inmenso y de ese mismo tamaño es su vulnerabilidad, señaló al respecto Guillermo de Anda, director del proyecto Gran Acuífero Maya.
En esas cuevas inundadas existe una capa muy delgada de agua dulce, sí se sobreexplota se tendrá agua salobre y después salada, debido a su cercanía con las costas, en especial en Quintana Roo y entre todas existe una conexión con los estados de Yucatán y Campeche.
Dijo que el acuífero no será para siempre, ya que no se ha cuidado; de hecho, en algunos lugares existe una sobreexplotación, contaminación con aguas residuales, basura arrojada a los cenotes, en especial los lugares más urbanizados como la ciudad de Mérida, Cancún y Playa del Carmen.

–¿Por qué de pronto se caen tramos en las carreteras?
El espeleólogo Roberto Rojo explicó que no es la primera ni la ultima vez que suceden derrumbes, como lo sucedido el pasado 13 de junio en el tramo de la carretera federal 307 de Tulum, y pasó por una suma de varias cosas:
Dijo que en esa zona se construyó una carretera que es la entrada de un nuevo proyecto, por lo que se elevó el paso de caminos de carga pesada, además dejaron escombros de obra cerca del derrumbe, se presentó la tormenta Cristóbal que saturó las cuevas, creó inundaciones en algunas zonas del estado, además de que la capa del suelo era bastante delgada, por lo que colapsó.
–¿Qué encontraron en ese lugar?
Roberto Rojo: “Nos topamos con una caverna subterránea con agua cristalina, el techo de la cueva tiene restos de fósiles de caracol rosado, por lo que se le denominó “Cielo de caracoles”; también se encontró fauna, como peces y anguilas ciegas. Se calcula que tiene una antigüedad de 2.5 millones de años, perteneciente al periodo Pleistoceno-Holoceno, y unas medidas de 20 metros de ancho por 60 metros de largo y 126 metros de cueva seca.
“El Círculo Espeleológico del Mayab, fue el responsable de realizar un estudio y mapeo detallado del lugar, lo cual agradezco; es positivo que nos hayan tomados en cuenta, a diferencia de otros derrumbes que han sucedido en Quintana Roo”.
Señaló que las autoridades e ingenieros de la Secretaría de Comunicaciones y Transporte (SCT), fueron muy pacientes con el grupo de expertos que dirigió, ya que les llevó varios días realizar el estudio; sin embargo, es la única forma de conocer bien las caracterizas del lugar.
–¿Se debe de reparar y construir el tramo carretero en el mismo lugar?
Roberto Rojo: “No se debe de rellenar, sería un ecocidio ya que también se dañarían un pedazo de la barrera arrecifal, la selva, el manglar y la conexión de los cenotes de la Península de Yucatán, aunque se trate de algo subterráneo que no se ve, es un ecosistema funcional con todas las caracterizas de la zona en donde también hay fauna.
“Además, se debe de recordar que es el paso natural del agua desde hace miles de años, y el obstruirle el camino no servirá de nada ya que lo volverá a intentar de nuevo y es muy poderosa, capaz de romper estructuras y todo lo que tenga a su paso y tarde que temprano el lugar va a volver a colapsar”.
–¿Qué se puede hacer para evitar este tipo de derrumbes?
Roberto Rojo: “En realidad no mucho; hay que recordar que es un lugar kárstico –es decir, con mucha fragilidad y con características muy diferentes a cualquier otra parte del país, por lo que no se pueden utilizar las mismas técnicas de construcción que se usan en Chihuahua, Veracruz o cualquier otro lugar, la Península de Yucatán es una zona llena de cuevas, es algo que jamás se debe de olvidar”.
Consideró que se pueden evitar en un futuro situaciones similares y analizar cualquier obra o megaproyecto, la construcción de una casa, banquetas, calles, avenidas o fraccionamientos grandes, o incluso actividades cotidianas como lavar la ropa.
–¿Qué piensas del megaproyecto del Tren Maya?
Roberto Rojo: “Estar adentro de la cueva con todos los espeleólogos y escuchar, arriba, el paso de todos los automóviles fue algo que nos hizo pensar en el proyecto del Tren Maya, ya que será una zona donde va a pasar y como anécdota decidimos bautizar al lugar como ‘Me lleva el tren’.
“El derrumbe que hoy se vivió en la carretera federal de Tulum es un recordatorio y un llamado de atención de la naturaleza para saber que estas cosas pueden suceder con cualquier proyecto, y deben de llevarse cabo todos los estudios necesarios, el tiempo que sea necesario, ya que de no hacerlo estará condenado al fracaso, y de la misma forma la pandemia del coronavirus es otra lección del medio ambiente por no haberlo cuidado”.
–¿Cómo debe de cuidar el acuífero la sociedad?
Roberto Rojo: “La fuerza de la solución es la sociedad, la cual debe de ser vigilante de los gobiernos y las empresas, para que todos hagan de la manera correcta y con transparencia cada uno de sus proyectos.
“Además, si es necesario cambiar de hábitos lo deben de hacer, para proteger la naturaleza, con acciones que van desde no tirar basura en donde sea, conectarse al drenaje, barrer la calle de su cuadra y así se evitará que se contamine el acuífero ya que al final todo llega al mar”.

Guillermo de Anda: “Primero se debe de generar conciencia en la población para que protejan y respeten la naturaleza, y esos lugares hermosos y sagrados de la Cultura Maya que aun cuentan con mucha arqueología”.
–¿Qué debe de hacer la iniciativa privada?
Gonzalo Merediz: “Los empresarios deben seguir el manual de buenas prácticas de políticas públicas que aprovechan de mejor forma a los cenotes; por ejemplo, en un complejo turístico le brinda mayor plusvalía, además de ser una alternativa cuando las playas tienen sargazo.

“Asimismo, se debe de contar con una visión más amplia y aprender de las malas experiencias o errores cometidos en el pasado; tan es así, que por no cuidar de la naturaleza se han estado echando a perder las playas, por esa razón se tienen problemas de sargazo”.
Guillermo de Anda: “La iniciativa privada también tiene la gran responsabilidad de cuidar y preservar los cenotes, no debe de taparlos, ni dinamitar para modificar las cuevas para tener más espacio, cómodas o más bonitas entre comillas no son la Disneylandia de la naturaleza, tienen un valor único, son cavernas inundadas de agua, un recurso natural no renovable, milenarias y sagradas”.
–¿Qué acciones debe llevar a cabo el gobierno para cuidar del acuífero?
Roberto Rojo: “Tiene que contar con un Reglamento de Cuevas, Cavernas y Cenotes, dentro del Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL), por ahora en Solidaridad se tienen algunos avances, ya se cuenta con uno en Tulum, pero a nivel estatal aún está en proceso de manera lenta y con tropiezos.
“De hecho, las herramientas de actuación para seguir una sola directriz en ese reglamenten a nivel estatal no existe y en general se ha hecho mal todo este tiempo en varios de los municipios ocasionando grandes daños al ecosistema como es el caso de Cancún, Playa del Carmen y Tulum va por el mismo camino”.
Gonzalo Merediz: “Todos los municipios necesitan contar con un POEL que incluya toda la zona costera que va desde la falla geológica de Holbox, donde ésta concentra la red de ríos subterráneos más extensa del mundo”.
Indicó que si el estado y los ayuntamientos cuentan con un POEL adecuado, al momento de construir encima de las cuevas se establecerán mejores criterios que ayudaran a la protección del acuífero, la inversión y la seguridad de las personas, ya que se tendrá un estudio de la dinámica del suelo e investigaciones de la densidad del agua subterránea, así como la estructura kárstica de cada zona.
Explicó que no se trata de condicionar los desarrollos, es ayudarlos a decidir donde es más factible la obra, en que áreas el suelo es más profundo y que puedan soportar un edificio, qué zonas son de mayor riesgo y se pueden venir abajo.
Guillermo de Anda: “El gobierno debe empezar por planear las ciudades en torno a los cenotes, si así se hubiera desarrollado el municipio de Benito Juárez, hoy sería un lugar más increíble de lo que ya es.
“En ese mismo sentido, ahora las autoridades se topan con daños irreversibles en el agua de las cuevas subterráneas, debido a que no existe un manejo adecuado del vital líquido”.
–¿Cómo van los estudios del acuífero?
Gonzalo Merediz: “La Asociación Amigos de Sian Ka’an ha hecho estudios de mapeo hidrológicos desde el 2006, por medio de un transmisor electromagnético que va adherido a un helicóptero generando un campo eléctrico en el subsuelo que ayuda a conocer donde hay agua dulce o salada, logrando detectar el doble de cuevas inundadas que las mapeadas por los buzos”.
Comentó que el monitoreo hidrológico se ha realizado en el sur del estado, la zona continental de Isla Mujeres y al norte de la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, aún continúan con el análisis de datos avanzados sobre los niveles del manto freático y se hace en coordinación con el Servicio Geológico de Austria, la Universidad Técnica de Dinamarca y la Universidad de Chatlem.
Guillermo de Anda: “Se tiene un mapeo de mil 600 kilómetros de las cuevas inundadas desde Playa del Carmen hasta Muyil, si se compara en distancia, es el mismo tramo de Cancún a la Ciudad de México, por lo tanto a nadie le debe de sorprender que existan hundimientos.
–¿Qué opinas sobre impulsar la ganadería y la agricultura en la Península de Yucatán?
Roberto Rojo: “Sería un gran error y muy grande: la Península debe ser vista como un lugar de conservación de su riqueza natural, no soporta ni agricultura, ni ganadería, no somos como Chiapas o Tabasco en donde tienen suelos de hasta tres metros, estos tres estados peninsulares son suelos kársticos de 10 centímetros, ya que geológicamente es un lugar joven que no ha tenido los millones de años de otras regiones del país para generar suelo.
“Traer la ganadería y agricultura acabaría con el suelo en un lapso de cinco a 10 años, ya que esas actividades deforestan los lugares, no va generar este suelo lo que se necesita, además que los pesticidas, fertilizantes y excremento del ganado contaminarían el acuífero, así que no es una opción, porque cuando la naturaleza se acaba, se muere todo”.
Gonzalo Merediz: “Es un proyecto poco probable y viable, el suelo de la Península de Yucatán es poco productivo, somero, rocoso, además de que existen estudios que comprueban que el trópico es malo para la agricultura por la salinidad y la contaminación del acuífero sería muy fácil con el uso de pesticidas.
“Asimismo, la agricultura y la ganadería acabarían con los últimos pulmones que le quedan a México, por lo tanto, si existen sequias en el norte y centro del país se deben buscar soluciones adecuadas y analizar otro tipo de manejo del cuidado del agua y de la agricultura, moverla de lugar no es una solución, de hecho, países como Israel que son desérticos han solucionado sus cultivos con esquemas diferentes de agricultura”.
–¿Qué hace el Círculo Espeleológico del Mayab?
Roberto Rojo: “Estamos realizando un censo de todos los cenotes, cuevas y cavernas urbanos que hay en Playa del Carmen, hasta ahora hemos detectado 200 y se han explorado y mapeado alrededor de 30, con motivo de la pandemia se frenó la actividad pero esperamos pronto continuar con el proyecto”.
–¿Quiénes participan?
Roberto Rojo: “Es un grupo de 25 espeleólogos y 100 personas de la sociedad conocidos como los guardianes de las cuevas, muchos de ellos nunca habían entrado a una caverna; sin embargo, en los 20 años que llevo de espeleólogo puedo asegurar que cualquier persona, de cualquier edad puede adentrarse a una de ellas ya que aquí son muy amigables.
“Lo que es un hecho es que para hacer la actividad se debe de ir siempre acompañado por gente experta, para que lo puedan disfrutar, así como usar casco, botas y lámparas, de hecho el voluntario más joven tiene cinco años de edad y llega gente de todos los municipios desde el norte hasta el sur.
“Mi sueño ideal sería que el Círculo espeleológico del Mayab se lograra ampliar a todos los municipios de Quintana Roo, de hecho, nosotros los podemos capacitar para que nos ayuden a monitorear las cuevas, cenotes y cavernas de las zonas urbanas, ya que hacen falta muchas manos más, con nosotros van a obtener conocimiento tal y como debe ser el agua, ‘abundante, de calidad y gratuito’, así que están abiertas las puertas para todo aquel que se quiera unir”.
Recalcó que quien desee más información sobre el Círculo puede entrar a la pagina de Facebook con el mismo nombre, o bien acercarse al planetario Sayab en Playa del Carmen, donde es el director del lugar, aunque por ahora continúa cerrado con motivo de la pandemia, sin embargo, también pueden consultar en las redes sociales y seguro se les brindará información.
–¿Qué acciones realiza la Asociación Amigos de Sian Ka’an?
Gonzalo Merediz: “Entre las más importantes, somos miembros de los programas de ordenamientos de varios ayuntamientos de Quintana Roo, impulsamos políticas públicas como el decreto de áreas protegidas, diseños de normas y ordenamiento ecológico”.
Indicó que cuentan con proyectos productivos con buenas prácticas ambientales y educación, con el gobierno de Tulum y CAPA crearon un esquema de conexión al drenaje en una colonia de ese municipio en donde sólo el 17% de ese lugar estaba conectado, con el paso de la campaña ‘Conéctate y fluye’ se elevo al 60%, en donde gran parte de la población tenia la voluntad de hacerlo solo que se topaban con la problemática del pago de seis mil pesos.
También tienen campañas de Educación ambiental: ‘Eres Agua’, ‘Toma Conciencia’ y ‘Buen Día Selva’, actualizan y verifican el censo de cenotes en Quintana Roo, implementan la guía de mejores prácticas de cenotes con los prestadores de servicios turísticos, entre otras actividades.
–¿Qué es el Gran Acuífero Maya?
Guillermo de Anda: “Es un sistema de trabajo colaborativo y multidisciplinario de investigación y exploración para conservar el patrimonio cultural arqueológico y paleontológico, así como el agua subterránea, un recurso natural de primera necesidad”.
Entre los proyectos con los que trabajan se encuentran: Sac Actún la cueva inundada más grande del mundo; Chicén Itzá subterráneo; En busca de las fuentes de agua ancestral; Cruzada ambiental de niños por el Gran Acuífero Maya; Geografía de lo invisible, Brigadas Universitarias y Preservación digital.

