MÉXICO.- El precio de la papa registró un incremento anual de 56.5 por ciento durante la primera quincena de mayo, su mayor aumento para un periodo similar desde 2018, convirtiéndose en uno de los productos con mayor presión sobre la inflación y el gasto alimentario de los hogares mexicanos.
El encarecimiento colocó al tubérculo junto al jitomate y el chile poblano entre los alimentos que más han elevado el costo de la canasta cotidiana. En mercados de la capital, el kilo se vende entre 35 y 55 pesos, mientras que cadenas comerciales ya reportan precios cercanos a 60 pesos.
“Con estos precios, las amas de casa vamos de susto en susto cuando venimos al mercado”, relató Alondra, consumidora que aseguró haber comprado el kilo en 18 pesos apenas dos semanas antes. “Ahora está en 48 pesos, más del doble”, añadió.
Datos del Inegi muestran que el alza comenzó desde febrero, pero rebasó el umbral de 50 por ciento en la segunda mitad de abril y continuó acelerándose en mayo.
La plataforma Tío Central atribuyó el fenómeno a una menor oferta y advirtió que el precio “no va a bajar en las próximas semanas” debido a la escasez de inventarios.
Comerciantes mayoristas estiman que la presión persistirá hasta el ingreso de cosechas procedentes de Puebla, Perote y Estado de México.
Gabriela Siller, economista de Banco Base, señaló que inseguridad, menores apoyos al campo, protestas y afectaciones productivas han limitado la oferta agrícola y elevado diversos precios alimentarios.
En centrales de abasto, la papa de primera calidad alcanzó un máximo histórico de 38 pesos por kilo vendido por bulto. (Con información de El Economista)

