HAROLD AMÁBILIS
NUNKINÍ.- La Casa de los Abuelitos Argaez integró a sus instalaciones un nuevo espacio comercial de artículos sacros denominado “Generosus San Diego”, cuyo propósito fundamental es allegarse de recursos para sostener los programas de asistencia que el Apostolado de Cáritas San Diego de Alcalá brinda a poco más de trescientos habitantes de esta comunidad.
La licenciada Narda A. Argaez Ac encabezó la apertura de este local anexo a la capilla de San José. La iniciativa contempla que las utilidades generadas por la adquisición de objetos devocionales —entre los que se cuentan medallas, piezas de cerámica, indumentaria alusiva al patrono, decenarios, láminas impresas, llaveros y calcomanías— se conviertan en apoyo tangible para ancianos, infantes y familias de escasos recursos económicos.
El predio donde opera esta obra filantrópica fue facilitado en calidad de préstamo gratuito hace tres años por la señora Heidi Argaez. Anteriormente, el lugar ya prestaba servicio como consultorio médico de primer contacto y como punto de distribución de alimentos preparados cada dos semanas. Adicionalmente, un área contigua mantiene sus puertas abiertas con un expendio de ropa usada cuyas ganancias engrosan el fondo denominado “canasta de la misericordia”. Dicho fondo permite la compra recurrente de víveres básicos. En un espacio interior se resguarda un acopio de fármacos donados —incluyendo dosis de insulina— los cuales son canalizados hacia pacientes que enfrentan dificultades para costear sus tratamientos.
En el marco del evento inaugural se dio a conocer una impresión actualizada del devocionario dedicado a San Diego de Alcalá. Asimismo, se subrayó la estrategia de formación en valores para las nuevas generaciones a través de la figura gráfica de “San Dieguito”, personaje utilizado en las sesiones de catequesis y preparación sacramental para inculcar en los menores la práctica del servicio desinteresado.
Narda Argaez extendió un reconocimiento público al presbítero Rogelio Esteban Ávila Gamboa, señalándolo como el principal promotor de este proyecto solidario. De igual forma, agradeció a quienes han contribuido con donativos en especie, ya sea prendas de vestir o insumos clínicos. Por su parte, el sacerdote presente en la ceremonia enfatizó el carácter no lucrativo de todas las acciones emprendidas desde el Apostolado y reafirmó que la totalidad de los ingresos retorna íntegramente a la población mediante ayudas concretas.
La Casa de los Abuelitos Argaez mantiene vivo el legado de Leonor Ester y Guido, ancestros de la coordinadora, y funciona como un núcleo de reunión constante para los adultos mayores registrados en el padrón asistencial de Cáritas. Los encargados del recinto exhortaron a los vecinos a conocer el nuevo establecimiento, colaborar con la compra de algún distintivo de fe o integrarse a las filas del voluntariado. Durante la clausura de la jornada se impartió una bendición especial para los cooperadores y para los hogares receptores de esta red de ayuda mutua.



