2 mayo, 2026

AGUAKAN, NEGOCIO REDONDO

Contrato en bandeja de plata: de acuerdo con la ampliación de la concesión que se le otorgó en 2014, la empresa está obligada a invertir en infraestructura apenas uno de cada 10 pesos que gana y a entregarle otro tanto a CAPA

REDACCIÓN

CANCÚN.- Las condiciones del contrato que amplió en el 2014 la concesión otorgada a Aguakan hasta el año 2053 resultan leoninas para el estado de Quintana Roo y sus habitantes, pues deja en manos de la empresa una ganancia limpia de ocho de cada 10 pesos que obtiene por el deficiente servicio que presta, ya que la compromete a invertir tan sólo el 11.4% de sus ingresos totales en infraestructura y a aportar una suma mínima similar a la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA).

Así lo reveló el portal La Opinión de Quintana Roo, que asegura haber tenido acceso al título de concesión firmado entre la empresa, el Gobierno del Estado, CAPA y los ayuntamientos de Benito Juárez, Isla Mujeres, Puerto Morelos y Solidaridad, un documento que ha permanecido sin darse a conocer desde entonces y que, como publicamos en nuestra edición anterior, muestra el camino para revocar sin necesidad de pagar una indemnización multimillonaria, cuyo primer paso debe ser dado por los cabildos municipales.

Así, en el contrato de 2014 se modificó la cláusula décimo segunda, en la cual se estableció la obligación de invertir, la cual dice textualmente que “LA CONCESIONARIA se obliga a destinar por lo menos el 11.40% (once punto cuarenta por ciento) de sus ingresos a la realización de inversiones de infraestructura (CAPEX)”.

Si se toma en cuenta que los ingresos de la empresa en 2022, de acuerdo al balance que presentó en la Bolsa de Valores, fue de 3,031 millones de pesos, la inversión mínima para 2023 debería ser de 345.5 millones de pesos, una cifra ínfima para una empresa que recauda más de tres mil millones al año; y aun así, dadas las pésimas del servicio en los cuatro municipios donde tiene la concesión, es difícil creer que haya invertido esos montos.

Además, la misma ampliación del Título de Concesión de 2014 sirvió para garantizar la rentabilidad de la empresa, al cambiar la cláusula décimo octava, de modo que “LOS CONCEDENTES Y LA CAPA garantizan a LA CONCESIONARIA durante la vigencia de la concesión una TIR del 12% real”. Cabe señalar que la TIR (siglas de ‘Tasa Interna de Retorno’) es la tasa de interés o de rentabilidad que ofrece una inversión. Es decir, Aguakan tiene garantizado un piso de rentabilidad, pero también un piso de inversión a todas luces insuficiente.

Además, tiene la facultad de entregar un pago anual mínimo de casi 200 millones de pesos a CAPA (78.8 millones por Cancún e Isla Mujeres y 120 millones por Solidaridad) y un máximo de 10% de los ingresos, lo que significa que paga al Estado también uno de cada 10 pesos que cobra.

Lo anterior evidencia que el contrato le deja en bandeja de plata a Aguakan ocho de cada 10 pesos que recauda, un negocio fabuloso a costa de los quintanarroenses.

Poco avance: Comisión Transitoria Especial cancela sesión

Por otra parte, este martes se dio a conocer que la Comisión Transitoria Especial del Congreso del Estado para el seguimiento del caso Aguakan suspendió de última hora la sesión programada para las 13 horas, a la cual asistirían representantes del Tribunal Electoral de Quintana Roo, sin que se haya reprogramado una nueva fecha.

Hasta el momento, los legisladores locales han sostenido reuniones con el director de CAPA, Alberto Armando Covarrubias y representantes de Ayuntamientos de algunos de los municipios en donde opera la empresa, como el caso de Benito Juárez, en donde, a decir del diputado Humberto Aldana Navarro, presidente de la comisión, “desafortunadamente no nos pudieron aportar mucha información”. (Con información de La Opinión de Quintana Roo y Noticaribe Peninsular)

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